Las intensas lluvias de las últimas horas han provocado graves afectaciones en la malla vial que conecta el área metropolitana de Bucaramanga con las carreteras nacionales. En particular, se reportó un derrumbe en la vía que conduce a San Gil, específicamente en el sector de Los Curos, lo que ha generado importantes represamientos en la movilidad entre Piedecuesta y San Gil.
Detalles del incidente
Conductores que transitaban por la zona informaron que entre Curos y Pescadero, en el área conocida como El Fical, una parte de la montaña se desprendió y bloqueó completamente la circulación de vehículos en ambos sentidos. Testigos describieron que varias rocas de gran tamaño y tierra cayeron sobre la carretera, imposibilitando el paso.
Ante la emergencia, operarios de mantenimiento vial llegaron al lugar para señalizar la zona y comenzar las labores de limpieza. Sin embargo, debido al gran tamaño de algunas rocas, no fue posible retirarlas con herramientas manuales, por lo que la restricción vehicular se mantuvo durante varias horas.
Avances en la habilitación
Hacia el inicio de la tarde, los trabajos realizados por los operarios permitieron habilitar un carril para el paso de vehículos. No obstante, las largas filas de automotores que intentan salir o ingresar por esta vía nacional persisten, generando congestión en el corredor vial.
Se espera que con la llegada de maquinaria pesada se pueda completar la remoción de los escombros y restablecer completamente el tránsito en la zona. Las autoridades recomiendan a los conductores tomar vías alternas mientras se normaliza la situación.
Este incidente se suma a los estragos causados por las lluvias en Santander, donde más de 20 municipios se encuentran en alerta naranja por posibles deslizamientos e inundaciones.



