Córdoba continúa inundada: comunidades siguen afectadas con aguas hasta la rodilla
Córdoba sigue inundada con aguas hasta la rodilla

Córdoba enfrenta una crisis prolongada por inundaciones severas

El departamento de Córdoba, en el norte de Colombia, continúa sumido en una grave situación de inundaciones que afecta a numerosas comunidades. A pesar de que los niveles de agua no han alcanzado el cuello, como en episodios anteriores, las actuales condiciones mantienen a miles de personas con el agua hasta la rodilla, generando una emergencia humanitaria de proporciones significativas.

Impacto en la población y respuesta de organizaciones

Según reportes de la Fundación A la Rueda Rueda, una organización no gubernamental activa en la región, las inundaciones han causado daños extensos en viviendas, infraestructura y medios de subsistencia. "La gente en Córdoba sigue inundada, no al cuello, pero sí a la rodilla", declaró un representante de la fundación, subrayando la persistencia del problema. Las áreas más afectadas incluyen municipios rurales y urbanos, donde el acceso a servicios básicos como agua potable y electricidad se ha visto severamente comprometido.

La situación ha llevado a la movilización de esfuerzos de ayuda, con la fundación y otras entidades trabajando para proporcionar asistencia inmediata. Sin embargo, los desafíos logísticos y la magnitud del desastre han complicado las operaciones de rescate y apoyo.

Causas y perspectivas a futuro

Las inundaciones en Córdoba son atribuidas a factores como las intensas lluvias estacionales, la deforestación y la falta de infraestructura adecuada de drenaje. Expertos en medio ambiente advierten que estos eventos podrían volverse más frecuentes debido al cambio climático, requiriendo medidas preventivas a largo plazo.

En respuesta, autoridades locales y nacionales están evaluando planes de contingencia, pero la comunidad sigue en alerta. La Fundación A la Rueda Rueda hace un llamado a la solidaridad nacional e internacional para ampliar los recursos disponibles y mitigar el sufrimiento de los afectados.

Mientras tanto, los residentes de Córdoba enfrentan días inciertos, con la esperanza de que las aguas retrocedan pronto y se puedan iniciar los procesos de recuperación y reconstrucción.