Córdoba en máxima alerta: fechas críticas por creciente del río Sinú y rebose de Urrá
Córdoba en máxima alerta por creciente del río Sinú

Córdoba enfrenta días críticos por creciente del río Sinú y rebose de embalse Urrá

El departamento de Córdoba se mantiene en máxima alerta debido a la creciente del río Sinú, situación que se ha visto agravada por el rebose del embalse de Urrá. Varios municipios cordobeses están bajo vigilancia permanente mientras las autoridades identifican fechas específicas donde el riesgo podría intensificarse significativamente.

Montería reporta afectaciones en barrios ribereños

En la capital departamental, Montería, varios barrios ubicados en la margen izquierda del río Sinú ya han registrado afectaciones por inundaciones. Las autoridades locales han aclarado que estas inundaciones no provienen directamente del cauce principal del río, sino de rupturas en sectores específicos como Las Palomas y Guasimal, cuyas aguas se han desbordado hacia zonas bajas y urbanas.

El alcalde de Montería, Hugo Kerguelen, explicó que aunque la emergencia se encuentra bajo control, el panorama podría complicarse en los próximos días si se materializan los escenarios técnicos que vienen analizando los expertos.

Fechas críticas: 9 y 10 de febrero

Según las proyecciones técnicas, existe una alta probabilidad de que entre el 9 y 10 de febrero se registre un pico considerable en los niveles del río Sinú. Kerguelen enfatizó que la creciente actual no depende exclusivamente de las lluvias en Montería, sino del comportamiento integral de toda la cuenca del Sinú, sumado al rebose continuo del embalse de Urrá.

"El río Sinú atraviesa una onda de creciente que no depende solo de la lluvia en Montería. Es agua que viene bajando por la cuenca, sumada al rebose del embalse de Urrá, y por eso los niveles seguirán altos durante varios días, incluso si deja de llover", declaró el mandatario municipal.

Riesgo persistente y medidas de contención

El mayor riesgo, según las autoridades, no radica únicamente en el pico esperado, sino en la persistencia de niveles altos que mantienen presión constante sobre barrios ribereños, rondas del río y zonas bajas. Esta situación prolongada podría generar afectaciones adicionales incluso después de que disminuyan las precipitaciones.

Actualmente, la administración municipal concentra sus esfuerzos en:

  • Evitar que las aguas desbordadas regresen al cauce principal del río
  • Trabajar en puntos críticos para contener el avance del agua
  • Reducir el impacto en sectores urbanos vulnerables
  • Mantener equipos técnicos y operativos trabajando permanentemente

Llamado a la vigilancia ciudadana

Las autoridades insisten en que se trata de un fenómeno natural cuyo comportamiento puede variar, pero reiteran el llamado a mantener la vigilancia y no bajar la guardia durante los días identificados como más delicados. La población de zonas de riesgo debe permanecer atenta a las indicaciones oficiales y reportar cualquier situación de emergencia a los organismos de socorro.

La situación en Córdoba refleja los desafíos que enfrentan diversas regiones del país ante fenómenos climáticos extremos, requiriendo coordinación entre autoridades locales, nacionales y la comunidad para mitigar los impactos de estas emergencias.