Albergue de animales en Montería: ingenio y solidaridad en medio de la tragedia invernal
En Montería, capital del departamento de Córdoba, la emergencia invernal ha obligado a miles de familias a abandonar sus hogares debido a las graves inundaciones. Pero no solo las personas sufren las consecuencias de esta tragedia ambiental: los animales domésticos y de granja también han quedado en situación de vulnerabilidad extrema, con muchos pereciendo ahogados ante la imposibilidad de ser evacuados a tiempo.
Un refugio improvisado para los más vulnerables
Frente a esta crítica situación, ha surgido una iniciativa humanitaria que demuestra ingenio y compromiso social. En el colegio San José de Montería, se ha habilitado una zona exclusiva que funciona como albergue temporal para animales afectados por la emergencia. Este espacio no solo acoge a perros, sino también a gallinas, gallos e incluso carneros que han perdido sus hogares debido a las inundaciones.
Yalenis Mazón, una líder social de la región, fue quien identificó la necesidad urgente de crear este refugio animal y se puso manos a la obra para gestionar espacios, alimentos y atención veterinaria. "Primero, cuando logramos conseguir el albergue para las personas, empezamos a pensar qué iba a pasar con los peluditos", relató Mazón a SEMANA. "La gente estaba muy preocupada porque no sabían dónde iban a quedarse, dónde iban a hacer sus necesidades, dónde iban a recibir su alimento y quién iba a estar pendiente de ellos. Esa angustia era constante".
Gestión contra viento y marea
Sin recursos iniciales pero con determinación, Mazón comenzó tocando puertas hasta conseguir el espacio en el colegio San José. "Hablé con el rector de acá y le pregunté si había algún sitio que nos pudieran prestar. Él consultó con el secretario de Educación y me dijo: 'Mira, Yale, aquí tenemos este lugar'. A partir de ahí comenzamos a organizarnos", explicó la líder social.
El proceso de adecuación fue gradual pero constante: "Empezamos poco a poco. Dijimos: vamos a poner plásticos para cubrirlos del sol, vamos a adecuar los espacios para el agua, organizar los lugares donde pudieran estar tranquilos. Luego nos llegó una donación de comida y empezamos a repartirles el alimento".
Uno de los logros más significativos fue conseguir atención veterinaria para los animales: "Pedimos ayuda a un veterinario, quien ya los revisó y está pendiente de ellos. Porque ellos también son damnificados en estos momentos y necesitan atención, cuidado y dignidad, igual que las personas".
Operación y prevención sanitaria
Elías Flores es el encargado de velar porque este albergue animal funcione adecuadamente mientras se encuentran soluciones permanentes para los animales. "Se nos permitió adecuar este espacio. Pudimos acondicionarlo un poco con polisombras y plástico para evitar que se mojen y, de esta manera, brindarles un lugar digno a nuestros peluditos, que no tienen voz, pero que también están sufriendo esta calamidad ambiental", señaló Flores.
La labor incluye una importante componente de prevención sanitaria: "Básicamente estamos pendientes de que los perritos no estén en los andenes, de que no hagan sus necesidades allí y de que los dueños puedan venir a este punto para tenerlos en un solo lugar. Cada propietario debe acercarse, traerles su comidita, su agua y estar pendiente de sus animales".
Historias de compromiso con las mascotas
Jessica Navarro es una de las personas afectadas que llegó al albergue con sus dos mascotas, demostrando que para muchos colombianos, dejar atrás a sus animales nunca fue una opción. "Sí, señor. Desde el inicio he estado pendiente de ellos. No los podía dejar atrás y por eso los traje conmigo al albergue. Uno se llama Docky y el otro se llama Caixa", compartió Navarro.
Este refugio temporal continúa operando como un espacio vital para los animales damnificados por la ola invernal en Córdoba, demostrando que incluso en las circunstancias más adversas, la solidaridad y el ingenio humano pueden crear soluciones que protegen a todos los seres vivos afectados por las emergencias ambientales.