Emergencia en Facatativá tras históricas lluvias que dejaron 3.000 familias damnificadas
Las intensas precipitaciones registradas el miércoles 18 de marzo en Cundinamarca han generado una situación crítica en el municipio de Facatativá, donde aproximadamente 3.000 familias se han visto afectadas por inundaciones y deslizamientos de tierra. La magnitud del desastre ha obligado a los habitantes a emplear métodos rudimentarios como baldes y bultos de arena en un intento desesperado por proteger sus viviendas del agua que continúa ascendiendo.
Un aguacero prolongado que superó la capacidad de los sistemas
El alcalde de Pacho, Carlos Javier Díaz, explicó que el fenómeno fue consecuencia de "un aguacero de más de tres horas y media" que incrementó drásticamente el caudal del río Negro, provocando su desbordamiento. Esta situación se repitió en múltiples quebradas de la región, generando además deslizamientos en zonas montañosas y el colapso del sistema de alcantarillado en Facatativá.
Las afectaciones se extienden por 15 barrios urbanos y 10 veredas rurales, manteniendo calles y viviendas completamente inundadas. El nivel del agua varía según la zona, alcanzando desde los tobillos hasta la cintura en los puntos más críticos, lo que representa un grave riesgo para la integridad física de los residentes.
Embalses al límite y temor ante nuevas precipitaciones
A pesar de que las lluvias cesaron durante la noche del miércoles y las primeras horas del jueves, el nivel del agua ha continuado creciendo en los barrios afectados. El alcalde de Facatativá, Lucas Casas, alertó que "los embalses están al 100%, no cabe una gota de agua más", explicando que el rebose proveniente de las partes altas está llegando directamente a las viviendas del sur del municipio.
Los habitantes enfrentan esta situación con preocupación, especialmente ante los pronósticos climáticos que podrían indicar nuevas precipitaciones. Una comerciante afectada relató a medios locales que desde las 2:00 de la mañana la comunidad se mantiene alerta, trabajando conjuntamente para rescatar sus pertenencias más valiosas ante la amenaza constante del agua.
Respuesta institucional y daños económicos considerables
Las autoridades han desplegado un operativo de emergencia que incluye:
- Personal de la Policía Nacional y el Ejército
- Equipos especializados en gestión de desastres
- 97 funcionarios del Instituto de Caminos y Construcciones de Cundinamarca
- 33 frentes de obra con maquinaria amarilla
Este dispositivo trabaja intensamente en los puntos críticos para mitigar riesgos y restablecer la movilidad en el departamento. Paralelamente, los comerciantes reportan pérdidas millonarias en sus negocios, aunque destacan la solidaridad comunitaria que ha permitido rescatar muebles y objetos de valor antes de que las aguas causen daños irreparables.
La situación en Facatativá revive los recuerdos de la tragedia que afectó al departamento de Córdoba en febrero de 2026, evidenciando una vez más la vulnerabilidad de muchas regiones colombianas ante eventos climáticos extremos. Las autoridades mantienen monitoreo constante mientras las familias damnificadas continúan su lucha contra las aguas con los escasos recursos disponibles.



