El movimiento #YoTeCreoColega: el MeToo colombiano sacude los medios de comunicación
#YoTeCreoColega: el MeToo colombiano en medios

El tsunami de denuncias que está transformando el periodismo colombiano

En los últimos días, las redes sociales colombianas han sido testigo de una explosión de testimonios que está sacudiendo los cimientos del periodismo nacional. Bajo hashtags como #MeTooColombia, #NoAlPactodelSilencio y especialmente #YoTeCreoColega, decenas de periodistas han roto años de mutismo para denunciar situaciones de acoso y abuso sexual dentro de los medios de comunicación.

El detonante: Caracol Televisión suspende a dos presentadores

El punto de inflexión ocurrió cuando Caracol Televisión, el canal con mayor rating informativo del país, anunció la suspensión de dos presentadores y periodistas de Noticias Caracol por presunto acoso sexual. El comunicado oficial señaló que se habían activado "los protocolos internos y los procedimientos establecidos por la ley" para investigar las denuncias recibidas.

Juan Roberto Vargas, director de Noticias Caracol, declaró posteriormente: "Es un hecho donde se tiene que demostrar la determinación, la decencia y el rigor. Tomaremos las decisiones que se tengan que tomar. Pero lo más importante es que estamos del lado de las víctimas".

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Testimonios que revelan patrones sistemáticos

Lo que comenzó como denuncias contra dos figuras mediáticas se transformó rápidamente en una avalancha de revelaciones que exponen patrones preocupantes en múltiples medios. Hasta la fecha, se han recopilado 60 denuncias de periodistas de todo el país, y la cifra sigue aumentando.

Entre los testimonios más impactantes se encuentra el de Juanita Gómez, expresentadora de Noticias Caracol, quien relató: "El consejo que le daría a la Juanita de 2015 es que ciertas conductas de algunas 'vacas sagradas' en su trabajo no están bien. Le diría que tener que quitarse de encima a un periodista/presentador a la fuerza, varias veces y a empujones para que no le dé un beso en un ascensor, no es normal".

Lina Tobón, excorresponsal de Noticias Caracol en Medellín, compartió otra experiencia perturbadora: "En 2022, el periodista/presentador viajó a Medellín. Presentaba conmigo y estando frente a cámara, sin ningún asomo de vergüenza, invadió mi espacio personal. Para mí no es natural que un jefe me tocase el rostro diciéndome que me estaba 'puliendo el maquillaje'".

Patrones identificados: víctimas jóvenes y victimarios poderosos

Las periodistas Paula Bolívar y Juanita Gómez, quienes lideran la recepción de denuncias bajo el hashtag #YoTeCreoColega, han identificado patrones alarmantes en los casos reportados:

  • La mayoría de las víctimas tenían entre 19 y 21 años cuando ocurrieron los hechos
  • Muchas estaban en sus primeras experiencias laborales o en prácticas profesionales
  • Los victimarios suelen ser hombres con jerarquía dentro de las empresas
  • Son individuos con salarios altos, reconocimiento público y muchos años de antigüedad

Juanita Gómez lo explica claramente: "No estamos hablando de una o dos personas, sino de un sistema que ha permitido que esto ocurra empoderándolos frente a mujeres que estaban comenzando sus carreras".

Antecedentes históricos y contexto internacional

Este movimiento no surge en el vacío. En 2019, la periodista Vanessa Restrepo denunció penalmente a su entonces editor de El Colombiano, Juan Esteban Vásquez, por violencia sexual. Su caso derivó en la sentencia T-140 de 2021, donde la Corte Constitucional ordenó a los medios garantías de no revictimización en situaciones de abuso sexual laboral.

Fabiola Ocampo, coordinadora de la Red Colombiana de Periodistas con Visión de Género, contextualiza: "De tanto dar al cántaro, este por fin se rompió. Ha sido una suma de muchas situaciones, que lo de ahora es un boom. Hoy hay un entendimiento de que es poderoso juntarnos para defender nuestros derechos y los de otras".

El fenómeno tiene ecos internacionales del movimiento MeToo iniciado en 2017 con las denuncias contra Harvey Weinstein, y se conecta con casos como La Manada en España, Jeffrey Epstein en Estados Unidos, y el reciente juicio a Gisèle Pelicot en Francia.

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La lucha por protocolos efectivos y cambio cultural

Más allá de las denuncias individuales, las periodistas buscan un cambio estructural. Exigen que los medios implementen protocolos con enfoque de género, tal como lo establece la Ley 2365 de 2024 sobre prevención y atención del acoso sexual laboral.

Sin embargo, Fabiola Ocampo señala un problema fundamental: "El año pasado, la Red junto a la Alianza por la Igualdad de las Mujeres en los Medios enviamos cerca de 200 cartas a medios solicitándoles que nos compartieran los protocolos. Y no hubo respuesta. No es suficiente proferir fallos y promulgar leyes".

El caso RTVC y la expansión a otros sectores

El movimiento también ha puesto en la mira a RTVC, el sistema de medios públicos. Cien periodistas, columnistas y escritoras firmaron un comunicado cuestionando las actuaciones de Hollman Morris, actual gerente de RTVC, frente a denuncias de acoso.

Nórida Rodríguez, exgerente de RTVC, comentó irónicamente en redes: "Yo no sé si reír o llorar cuando leo aquí mensajes de protesta y de solidaridad con las víctimas de acoso en Caracol, cuando nunca dijeron una sola palabra acerca de los acosos en la televisión pública".

Las impulsoras del movimiento esperan que esta ola se expanda más allá del periodismo. Paula Bolívar señala: "Nos han llegado comentarios de que ojalá esta ola se expanda a otros sectores: el de salud, el de derecho, el de la política, el de las universidades".

Un futuro diferente para las próximas generaciones

El objetivo final, según las periodistas, es transformar radicalmente los espacios de trabajo. Juanita Gómez lo proyecta así: "Queremos que todas las mujeres que lleguen a hacer periodismo sepan que llegan a un espacio seguro para cumplir sus sueños".

Paula Bolívar complementa: "Queremos que las periodistas no estén haciendo cálculos de cómo deben de vestirse, qué pueden decir o qué no, qué ruta deben de tomar para evitar pasar por delante de la oficina de 'x' porque saben lo que les puede suceder".

Como citan a Gisèle Pelicot en su libro Un himno a la vida, en el periodismo colombiano "la alegría y la rabia está venciendo al silencio", produciendo lo que describe como una "magnífica sacudida telúrica" que está transformando la profesión desde sus cimientos.