Hombre prestó su vehículo a familiar y nunca regresó: víctima relata robo y recuperación meses después
Vehículo prestado a familiar fue robado y recuperado meses después

Hombre prestó su vehículo a familiar y nunca regresó: víctima relata robo y recuperación meses después

Lo que comenzó como un acto de confianza familiar terminó convertido en un complejo caso de abuso, venta ilegal y procedimiento penal. Un ciudadano bogotano que prestó su automóvil a un pariente cercano a finales de noviembre de 2025 experimentó meses de angustia e incertidumbre cuando el vehículo nunca regresó a sus manos y fue comercializado sin su autorización.

La historia del préstamo que se convirtió en pesadilla

Según el relato detallado de la víctima, todo ocurrió cuando decidió prestar su automóvil por un periodo específico de ocho días. Sin embargo, al cumplirse el plazo acordado, el vehículo no fue devuelto como se había pactado inicialmente.

Con el paso de las semanas, comenzaron las evasivas constantes y las promesas reiteradas de entrega que nunca se materializaron. En medio de los reclamos insistentes, la víctima recibió como explicación que el automóvil estaba estrellado y que no sería entregado hasta completar las reparaciones necesarias.

Ante esta situación, el propietario legítimo insistió en que le devolvieran el vehículo en el estado en que se encontrara, con el firme propósito de hacerse cargo personalmente de los arreglos requeridos. Fue precisamente en ese momento crítico cuando descubrió, con sorpresa y consternación, que el carro ya no estaba en poder de la persona a quien originalmente lo había prestado.

La revelación de la venta ilegal

Posteriormente, mediante investigaciones personales, se enteró de que el vehículo había sido vendido de manera abusiva y completamente ilegal sin su autorización expresa. Lo más preocupante fue descubrir que el automotor ya había pasado por al menos tres propietarios diferentes, a pesar de seguir estando registrado legalmente a su nombre en los documentos oficiales.

Frente a esta situación compleja y potencialmente peligrosa, el ciudadano afectado decidió interponer una denuncia formal por abuso de confianza ante las autoridades competentes, activando así el proceso legal correspondiente y la búsqueda activa del automotor desaparecido.

La recuperación policial durante una fuga

El caso avanzó significativamente cuando uniformados adscritos al CAI Modelo, durante labores rutinarias de patrullaje y control vehicular en la localidad de Barrios Unidos, detectaron un automóvil cuyo conductor ignoró deliberadamente un requerimiento policial legítimo.

Durante la huida posterior, el vehículo en cuestión colisionó con otro objeto, lo que permitió a las autoridades aproximarse y verificar minuciosamente su estado físico y antecedentes registrales. El procedimiento específico se registró en el barrio Siete de Agosto, dentro de la misma localidad de Barrios Unidos en Bogotá.

Al revisar el sistema de información policial, los agentes confirmaron inmediatamente que el carro figuraba con reporte activo por hurto, por lo que contactaron de manera urgente a la víctima registrada. El propietario legítimo corroboró sin lugar a dudas que se trataba exactamente del mismo vehículo que había prestado en noviembre de 2025 y que jamás le había sido devuelto.

Captura por receptación y advertencia final

El hombre que conducía el automotor en el momento de la intervención manifestó a las autoridades que lo había adquirido días atrás mediante un negocio de compraventa de vehículos. No obstante, ante la evidencia contundente del reporte vigente por hurto, los uniformados procedieron a capturarlo formalmente por el delito de receptación, dejándolo a disposición inmediata de la Fiscalía General de la Nación.

La víctima destacó enfáticamente que la denuncia oportuna fue determinante para lograr la recuperación exitosa del carro y advirtió que, de no haber actuado con prontitud y decisión, el vehículo podría haber quedado definitivamente perdido. Además, habría estado expuesto a graves responsabilidades legales por hechos delictivos que pudieran haberse cometido con un automóvil que seguía registrado oficialmente a su nombre.