Caso Diana Ospina: defensa revela transacciones forzadas y exige acción urgente a Fiscalía
El caso de Diana Lorena Ospina, la mujer de 35 años desaparecida en Bogotá, ha tomado un nuevo rumbo tras el pronunciamiento oficial de su defensa legal. El abogado Andrés Felipe Peláez confirmó detalles alarmantes sobre el componente financiero del secuestro y anunció medidas urgentes para judicializar a los responsables.
Transacciones bancarias forzadas durante el cautiverio
En entrevista exclusiva con Recap Blu, el jurista reveló que Diana Ospina fue obligada a realizar entre 10 y 13 transacciones bancarias mientras permanecía retenida por sus captores. Según las declaraciones del representante legal, los delincuentes habrían sustraído aproximadamente 50 millones de pesos de las cuentas de la víctima, con montos que oscilaban entre tres y cuatro millones de pesos por cada operación en cajeros automáticos.
"La transportaron por varios lugares o zonas de la ciudad durante ese tiempo", explicó el abogado Peláez, quien calificó los hechos como secuestro extorsivo agravado y hurto calificado. Los elementos conocidos hasta ahora apuntan con fuerza a la modalidad conocida como paseo millonario, un delito que combina retención ilegal, intimidación y vaciamiento sistemático de cuentas bancarias.
Llamado contundente a la Fiscalía General
El eje central del pronunciamiento fue un llamado directo a la Fiscalía General de la Nación para que despliegue toda su capacidad investigativa. La defensa anunció que en las próximas horas radicará formalmente el poder ante esta entidad, exigiendo la adopción inmediata de medidas técnicas y operativas que incluyen:
- Análisis integral de cámaras de seguridad en todas las zonas involucradas
- Trazabilidad completa del vehículo utilizado en el secuestro
- Identificación de patrones similares recientes en Bogotá
- Verificación de posible participación de estructuras criminales organizadas
"Estamos ante un caso que no puede quedar en la impunidad", subrayó el abogado Peláez, quien señaló que su representada ofrecerá declaraciones públicas una vez concluyan las diligencias judiciales y existan garantías de seguridad suficientes.
Reconstrucción de los hechos del secuestro
El caso comenzó en la madrugada del domingo 22 de febrero de 2026, cuando Diana Ospina salió de la discoteca Theatron en la localidad de Chapinero. Cámaras de seguridad la registraron despidiéndose de una amiga y buscando transporte. Tras no llegar el vehículo que la recogería, abordó un taxi estacionado en la vía, no sin antes tomar una fotografía de la placa como medida de precaución.
Minutos después, otro sistema de videovigilancia captó la llegada del taxi al barrio donde reside la víctima. En las imágenes aparecen claramente dos vehículos: el taxi en el que viajaba y otro automóvil que lo seguía con las luces completamente apagadas. Cuando el primer vehículo se detuvo frente a su vivienda, dos hombres descendieron del segundo carro y abordaron el taxi por las puertas traseras, momento en que el automóvil arrancó de inmediato configurándose formalmente el secuestro.
Reaparición tras más de 40 horas de cautiverio
Tras más de 40 horas sin noticias, la noche del lunes se produjo la reaparición de Diana Ospina. La mujer llegó caminando bajo la lluvia hasta el CAI Mirador, ubicado en la vía que conecta Bogotá con Choachí, en el departamento de Cundinamarca.
Según el intendente Rafael Wilches, comandante del CAI, la víctima se presentó "mojada, desorientada y sin pertenencias". "Nos abrazó y pidió ayuda inmediata", relató el uniformado. De acuerdo con la versión preliminar proporcionada por las autoridades, habría sido retenida inicialmente en una vivienda y posteriormente trasladada hacia los cerros aledaños, donde finalmente fue abandonada en plena carretera.
Una patrulla de la Policía Nacional la trasladó posteriormente hasta su residencia en el occidente de Bogotá, donde finalmente pudo reencontrarse con su familia en condiciones que su defensa describe como "estables de salud".
Investigación sobre los vehículos involucrados
Otro punto clave del proceso investigativo es la trazabilidad de los dos taxis involucrados en los hechos. El propietario de ambos vehículos se presentó voluntariamente ante las autoridades y aseguró no tener relación directa con el secuestro, entregando toda la información disponible sobre los conductores que ahora son objeto de investigación profunda.
El taxi que inicialmente recogió a Diana Ospina está vinculado a la empresa Transportes Arroba, que confirmó su registro oficial. Sin embargo, el vehículo que finalmente se la llevó presenta antecedentes administrativos preocupantes: múltiples ventas recientes, cinco infracciones de tránsito registradas entre 2024 y 2025, y la presunta falta de renovación de la tarjeta de operación requerida para el servicio público.
Actualmente, un fiscal especializado del Gaula analiza minuciosamente si los conductores que operaban los taxis esa noche coinciden con los registrados oficialmente y si existió algún tipo de coordinación criminal entre ambos vehículos.
Un caso que reabre el debate sobre seguridad en Bogotá
El pronunciamiento del abogado Andrés Felipe Peláez pone ahora el foco en la dimensión financiera del delito, un aspecto que hasta ahora no había sido revelado con tanto detalle. La existencia de más de una decena de movimientos bancarios forzados por un monto cercano a los 50 millones de pesos refuerza considerablemente la hipótesis de un esquema criminal organizado y planificado.
Este caso vuelve a encender las alarmas sobre la persistencia del paseo millonario en Bogotá, especialmente en zonas de alta actividad nocturna como Chapinero. Mientras la defensa insiste en que no puede haber impunidad en hechos de esta magnitud, la Fiscalía General enfrenta el complejo reto de esclarecer completamente la ruta del dinero sustraído, identificar plenamente a todos los responsables materiales e intelectuales, y determinar si detrás de este hecho opera una estructura criminal más amplia y organizada.
Por ahora, Diana Ospina permanece bajo acompañamiento institucional y a la espera de que la justicia avance en las investigaciones. Su abogado ya anunció públicamente que no descansará hasta lograr la judicialización efectiva de todos los implicados y enviar un mensaje claro y contundente contra este tipo de delitos que continúan afectando a ciudadanos en la capital colombiana.