Tercera víctima fallece tras ataque armado en Ponedera
La comunidad del municipio de Ponedera, en el departamento del Atlántico, se encuentra sumida en el dolor tras confirmarse el fallecimiento de Leisy Silvera Manotas, quien había resultado gravemente herida durante un violento ataque armado registrado el pasado miércoles 18 de febrero. Con su muerte, el balance de este trágico suceso asciende a tres víctimas mortales, incluyendo un niño de apenas dos años de edad.
Detalles del ataque y las víctimas
El violento hecho ocurrió alrededor de las 11:18 de la noche del miércoles en el barrio San Francisco de Ponedera. Según las investigaciones preliminares, sujetos armados que se movilizaban en motocicleta ingresaron a una vivienda y dispararon en repetidas ocasiones contra las personas que se encontraban en el interior.
Las primeras víctimas identificadas fueron Constanza Isabel Rivera Salas, de 39 años, y su hijo Jordán Cervantes López, de dos años, quienes fallecieron a causa de las heridas recibidas durante el ataque. Ambos fueron trasladados inicialmente a centros asistenciales, pero no lograron superar la gravedad de los disparos.
Leisy Silvera Manotas, quien también resultó lesionada durante el incidente, fue remitida a un hospital con impactos de bala en varias partes del cuerpo, incluyendo el tórax y los brazos. Pese a recibir atención médica especializada durante varios días, su deceso se confirmó este sábado, según fuentes oficiales y reportes de las autoridades locales.
Investigación en curso
Las autoridades de seguridad del Atlántico han intensificado las investigaciones del ataque, con la Fiscalía General de la Nación designando un fiscal especializado para adelantar las indagaciones y esclarecer los móviles de este hecho de sangre. La Policía Nacional de Colombia mantiene operativos en el área para recolectar evidencias, testimonios y coordinar la captura de los responsables.
Según versiones preliminares, la acción violenta podría estar vinculada a dinámicas delictivas locales, incluyendo posibles conflictos por control territorial o tráfico de estupefacientes en la zona. Sin embargo, esta hipótesis aún está bajo evaluación por parte de las autoridades competentes.
El coronel Eddy Sánchez, comandante de la Policía del Atlántico, señaló que el equipo de inteligencia está trabajando con diligencia para identificar a los presuntos agresores y establecer si este atentado está relacionado con otros actos violentos en la región o con disputas internas de grupos criminales locales.
Reacciones comunitarias y medidas de seguridad
El ataque en Ponedera ha generado un fuerte rechazo entre líderes comunitarios y residentes del municipio, quienes han exigido mayores medidas de seguridad y presencia institucional para prevenir hechos similares. Vecinos expresaron su consternación por el impacto del crimen, especialmente por la muerte del niño, que ha despertado indignación y tristeza generalizada.
Organizaciones sociales y grupos de vecinos han solicitado que las autoridades aceleren las investigaciones y presenten resultados efectivos, con el objetivo de reducir la inseguridad en barrios como San Francisco y zonas aledañas. Asimismo, se ha hecho un llamado para que se implementen estrategias de prevención del delito tanto en la zona urbana como rural del municipio.
Este hecho violento se suma a una serie de episodios de inseguridad registrados en la región del Caribe colombiano en las últimas semanas, manteniendo en alerta tanto a las autoridades como a la opinión pública.
Compromiso institucional
Tras la muerte de la tercera víctima del ataque, las autoridades han reiterado su compromiso de dar con los responsables y garantizar justicia para las familias afectadas. La designación de un fiscal especializado busca agilizar el proceso investigativo y dar una respuesta clara a la comunidad.
Mientras tanto, residentes de Ponedera continúan lamentando lo ocurrido, al tiempo que las autoridades solicitan colaboración ciudadana para aportar cualquier información que pueda contribuir a la captura de los responsables y a la prevención de futuros hechos de violencia.
El ataque en Ponedera y la muerte de estas tres personas evidencian la persistencia de fenómenos de violencia en algunas zonas del Atlántico, lo que ha llevado a reforzar las estrategias de seguridad y la intervención de las fuerzas públicas en municipios afectados por la criminalidad.