El pasado 15 de abril, en la exclusiva zona de Polanco, Ciudad de México, la exreina de belleza de Ensenada, Baja California, Carolina Flores, fue asesinada a tiros en su apartamento. Según el testimonio de su esposo, Alejandro Sánchez Herrera, y las grabaciones de la cámara de seguridad instalada por la víctima para monitorear a su bebé de ocho meses, la presunta homicida es su suegra, Erika María Herrera, quien le habría disparado seis veces en la cabeza y seis en el abdomen.
Los hechos del crimen
Cuando Alejandro se percató de lo sucedido, Erika le habría dicho que la joven la había hecho enojar. Sin embargo, el esposo solo dio aviso a las autoridades un día después, el 16 de abril. Durante ese tiempo, permaneció en el apartamento con su hijo de ocho meses y el cadáver de su esposa, mientras Erika huía en un taxi. El 29 de abril, las autoridades mexicanas emitieron una alerta roja a la Interpol contra Erika, quien aparentemente habría salido de México. Inicialmente se creyó que huyó a Ensenada, Baja California, donde es una figura política reconocida.
Captura en Venezuela
Este 30 de abril se confirmó la detención de la presunta asesina en Caracas, Venezuela. Según medios locales, Erika Herrera viajó primero a Panamá y luego a Venezuela, llegando a Caracas hace 10 días, poco después del crimen. Se escondía en un apartamento alquilado por Airbnb en la urbanización El Cigarral, municipio El Hatillo. Su captura fue realizada por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) en coordinación con la Interpol y la Fiscalía de México.
Resistencia al arresto
Inicialmente, Erika no supo que su detención estaba relacionada con el crimen. Para evitar que escapara, las autoridades venezolanas la arrestaron primero por desacato a la autoridad, mientras recibían la documentación para procesarla por presunto feminicidio. Según el periodista venezolano Norberto Mazza, Herrera intentó resistirse al arresto al conocer la verdadera razón, alegando que las autoridades extranjeras no tenían jurisdicción sobre su caso. Ahora está detenida, a la espera de los protocolos de extradición para ser procesada en México.
Fuga desde México
Las autoridades han establecido que Erika salió de Ensenada el 11 de abril con la mascota de Carolina y su hijo, recorriendo más de 2 mil kilómetros por carretera hasta llegar a la capital mexicana. El mismo día de su llegada, el 15 de abril, habría asesinado a Carolina sin mediar pelea o conflicto previo. Luego huyó y el 16 ya estaba fuera de México. No fue detenida por Migración, ya que su caso no era conocido cuando salió del país. La demora de Alejandro en reportar el crimen facilitó la fuga.



