Robo millonario en San Andresito Norte deja como principal sospechoso al vigilante nocturno
Un hurto estimado entre los 250 y 300 millones de pesos colombianos se registró en un establecimiento de tecnología ubicado dentro del centro comercial San Andresito Norte, a la altura de la calle 195 con Autopista Norte, en la localidad de Usaquén. El principal sospechoso de desocupar las vitrinas y huir con una carga de equipos de alta gama es el guarda de seguridad que cubría el turno nocturno, quien abandonó su puesto de trabajo y actualmente se encuentra desaparecido.
Modus operandi planificado
De acuerdo con los detalles documentados en exclusiva por City Tv, el modus operandi del sujeto evidenció una planificación basada en su conocimiento del esquema de vigilancia interno. El registro audiovisual captó el momento exacto en el que el trabajador, vistiendo tapabocas y una gorra para ocultar su identidad, se aproximó a la caja de controles eléctricos del recinto. Allí bajó los tacos de energía, provocando un apagón intencional diseñado para inhabilitar el circuito cerrado de televisión principal del complejo.
¿Cómo ejecutó el saqueo en medio de la oscuridad?
A pesar del corte de luz, varias cámaras de seguridad dotadas con sistemas de alimentación alterna continuaron grabando. Estas imágenes muestran cómo el individuo, bajo la cobertura de la oscuridad, rompió los cristales de la vitrina exterior del negocio afectado. Tras acceder al inventario, extrajo teléfonos iPhone, dispositivos Samsung, tabletas tipo iPad y diversos accesorios tecnológicos costosos que estaban listos para su comercialización.
El sospechoso empacó la totalidad de la mercancía en una maleta de gran tamaño y abandonó las instalaciones caminando por los pasillos principales. En su escape, dejó abierta la reja exterior del edificio, saliendo a la calle sin levantar alertas inmediatas.
Los propietarios del local conocieron el hecho en las primeras horas de la mañana tras recibir una llamada de la administración del centro comercial. Al llegar al lugar, confirmaron los daños estructurales y la desaparición de sus equipos. La hipótesis sobre la culpabilidad del celador tomó fuerza al constatar que las puertas de acceso exterior no presentaban señales de ingreso forzado por parte de agentes externos.
Crisis en el gremio: desconfianza en la vigilancia privada
El suceso ha detonado una inmediata alerta entre los arrendatarios del norte de Bogotá, quienes manifiestan sentirse expuestos y vulnerables frente a las mismas personas contratadas para custodiar su patrimonio. La sospecha se transformó en una búsqueda activa que confirmó los peores temores de las víctimas: al enviar personal a la residencia del celador para exigir explicaciones, se descubrió que el hombre y su esposa abandonaron el inmueble repentinamente, dejando su paradero en absoluta reserva, según reportó el canal mencionado.
Las víctimas ya formalizaron la denuncia ante la Policía Metropolitana de Bogotá, aportando el material en video como prueba central para la investigación. Mientras las autoridades avanzan en la individualización del presunto responsable para emitir las respectivas órdenes de captura, los comerciantes afectados exigen públicamente que la empresa de vigilancia privada asuma la responsabilidad legal y económica por la vulneración de sus protocolos y el actuar delictivo de su empleado.



