Reciclador venezolano es asesinado en el departamento del Magdalena
La violencia ha vuelto a golpear con fuerza a la Zona Bananera, en el departamento del Magdalena, tras el brutal homicidio de Deivi Villalobos, un ciudadano venezolano de 31 años de edad. Las autoridades locales han iniciado una exhaustiva investigación para esclarecer las circunstancias de este crimen que ha conmocionado a la comunidad.
Hallazgo del cuerpo en vía rural
El cuerpo sin vida de la víctima fue encontrado en una vía rural que conecta los corregimientos de Sevilla y Orihueca. Residentes del sector alertaron a la Policía sobre la presencia de un hombre tendido en plena carretera. Al llegar al lugar, los uniformados confirmaron que no presentaba signos vitales y procedieron de inmediato a asegurar la escena del crimen para el inicio de las labores judiciales correspondientes.
Circunstancias del ataque armado
Según las primeras indagaciones de las autoridades, Villalobos se desplazaba a pie en compañía de otro joven cuando se produjo el ataque armado en circunstancias que aún no han sido esclarecidas por completo. Durante el violento hecho, su acompañante habría resultado herido en uno de sus brazos pero logró escapar del lugar, según testimonios preliminares.
Hasta el momento, las autoridades no han revelado la identidad ni el estado de salud específico de esta persona, quien podría aportar información clave para el esclarecimiento total del caso. La búsqueda de este testigo se ha convertido en una prioridad para la investigación.
Labores de investigación forense
Funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía adelantaron la inspección técnica completa al cadáver y coordinaron su traslado a Medicina Legal, donde posteriormente fue formalmente identificado por sus familiares. Este proceso forense es fundamental para establecer las causas exactas de la muerte y recopilar evidencia que pueda conducir a los responsables.
Perfil de la víctima y contexto
La víctima se dedicaba a labores de reciclaje y recolección de chatarra, actividad con la que sostenía su sustento diario en la región. Este crimen ha generado profunda preocupación en la Zona Bananera, donde la violencia sigue afectando a los sectores más vulnerables de la población.
Las autoridades continúan avanzando en el proceso investigativo para determinar con precisión los móviles del crimen y ubicar a los responsables de este hecho de sangre. La comunidad espera respuestas y justicia mientras las instituciones judiciales trabajan contra reloj para resolver este caso que ha conmovido a toda la región del Magdalena.



