Primo de asesino en grabación de novela rompe silencio con revelaciones estremecedoras
Nuevos y escalofriantes detalles han emergido sobre Josué Cubillos Gaviria, el joven de 24 años responsable del doble homicidio durante la grabación de la novela 'Sin senos sí hay paraíso' en el centro de Bogotá. Según declaraciones exclusivas de un primo del agresor, obtenidas por El Tiempo, Cubillos no era simplemente un criminal violento, sino un técnico en salud ocupacional cuya vida se derrumbó debido a una severa crisis mental.
De técnico certificado a "bomba de tiempo"
El familiar, quien se presentó ante las autoridades en el complejo judicial de Paloquemao, narró una historia trágica que pudo haberse evitado. Cubillos poseía certificación de inglés nivel B2 y trabajaba en el campo de la salud ocupacional, pero su adicción a la marihuana desencadenó un cuadro psicótico y nervioso que lo persiguió durante tres años.
"Debía medicarse a diario, pero él nunca le tuvo disciplina al medicamento", confesó el primo a la Sijín. Esta falta de adherencia al tratamiento, combinada con el consumo problemático de cannabis, lo convirtió en una amenaza para su entorno. Recientemente, había perdido su empleo precisamente por esta adicción, lo que exacerbó su condición.
Antecedentes de violencia y negligencia del sistema
La investigación judicial ha revelado que Cubillos ya era considerado una "bomba de tiempo" en su comunidad. Un vecino del sector lo había denunciado formalmente por amenazas de muerte, después de que el joven lo acusara de practicar actos de brujería en su contra. Incluso su propio primo admitió haber sido víctima de agresiones físicas en el pasado, aunque en su momento las calificó como "leves".
El relato coincide con los eventos del viernes 17 de abril, cuando Josué acudió al Instituto Roosevelt buscando atención médica, pero fue retirado del lugar tras volverse agresivo y presentar cédulas falsas. A pesar de un historial clínico que incluía cinco hospitalizaciones previas y un posible diagnóstico de trastorno esquizoafectivo, el joven continuaba circulando armado por las calles de Bogotá sin intervención efectiva de las autoridades.
Historia clínica como pieza clave en el proceso judicial
"Su agresión fue un impulso basado en su condición", afirmó el pariente, quien entregó la historia clínica completa a las autoridades para intentar explicar la conducta disruptiva que terminó con la vida de Henry Alberto Benavides y el joven Nicolás Francisco Perdomo.
Este testimonio y la documentación médica serán elementos fundamentales en el proceso judicial que enfrentan los miembros de la producción que neutralizaron a Cubillos. La defensa buscará demostrar que la reacción del equipo de rodaje fue una medida desesperada para detener a un hombre con episodios psicóticos recurrentes y una peligrosidad latente que el sistema de salud y las autoridades no lograron contener a tiempo.
El caso expone graves fallas en el seguimiento de pacientes con enfermedades mentales graves y destaca cómo la adicción a sustancias puede acelerar crisis violentas en individuos vulnerables.



