El presidente Gustavo Petro aseguró esta noche en su alocución presidencial que la inteligencia y la opinión pública han estado mirando hacia el objetivo equivocado. Afirmó que Iván Mordisco, uno de los rostros más visibles de las disidencias de las FARC, no sería el máximo comandante de la violencia en el suroccidente del país, sino un posible subordinado de una estructura empresarial invisible.
Petro denuncia una junta del narcotráfico
Petro fue directo al señalar que los uniformes y las insignias son una fachada para ocultar intereses económicos. Para el jefe de Estado, el conflicto ha mutado en una operación de “traquetos” que utilizan el lenguaje político como escudo para proteger rutas de exportación, bajo la dirección de lo que denominó la “Junta del Narcotráfico”.
El verdadero mando: Mordisco es el “segundo” en jerarquía
La revelación del mandatario pone en duda la efectividad de las investigaciones actuales. Según Petro, el verdadero poder no reside en quienes patrullan las selvas del Cauca o el Guaviare, sino en una cúpula financiera que permanece en las sombras y que coordina a diferentes grupos armados bajo una sola directriz económica.
“El jefe de los frentes del Cauca no es Iván Mordisco, que es el segundo en jerarquía. Es la junta del narcotráfico. Que aquí denuncio, pero la fiscalía no investiga bien”, sentenció el presidente, cuestionando la falta de resultados contra los cerebros financieros del delito.
Esta estructura superior sería la encargada de articular no solo a las facciones de Mordisco, sino también a grupos como la Segunda Marquetalia y el Clan del Golfo. Este último, según reveló Petro, habría presentado recientemente una propuesta de paz con mejores términos, lo que evidencia movimientos estratégicos dentro de esta junta directiva del crimen ante el asedio estatal.
La amenaza del “modelo Ecuador” en Colombia
El trasfondo de esta denuncia no es solo operativo, sino político. Petro advirtió que la violencia desatada en el Cauca tiene como objetivo final sabotear la democracia y las elecciones. Según su análisis, esta “Junta” busca generar un clima de caos que facilite la llegada de gobiernos de extrema derecha, citando el deterioro de la seguridad en el vecino país.
“¿Qué es lo que quiere la junta del narcotráfico? Que la extrema derecha gobierne a Colombia como en Ecuador. De Ecuador crece el doble la tasa de homicidios de Colombia”, advirtió el mandatario, vinculando los ataques recientes con una estrategia para forzar un cambio de régimen.
Críticas al Departamento de Estado por el lenguaje del conflicto
El mandatario también pidió una unificación en la narrativa internacional. Petro cuestionó la terminología del Departamento de Estado de los Estados Unidos, asegurando que se equivocan al darles un carácter que no tienen a grupos que son “simples narcoterroristas”. Argumentó que la crisis actual es fruto del abandono de los territorios que las antiguas FARC dejaron tras el proceso de paz.
“Se equivoca el departamento de Estado cuando coloca ese nombre... se ponen los uniformes con las viejas insignias para decir que son políticos. No, son narcos”, puntualizó.
A pesar de sus dardos a la Fiscalía, el presidente resaltó los golpes de la fuerza pública, mencionando capturas en el aeropuerto de Dubái y el liderazgo de la Armada Nacional en incautaciones de cocaína. El desafío ahora, según el Ejecutivo, es desenmascarar a los integrantes de esa junta empresarial que hoy determina el ritmo de la guerra en el país.



