Revelan detalles de negligencia en muerte de joven por reto con licor en Cali
Negligencia en muerte de joven por reto con licor en Cali

Nuevos testimonios revelan negligencia en muerte de joven por reto con licor en Cali

A tres meses de la trágica muerte de María José Ardila, una joven madre de 23 años, continúan emergiendo detalles escalofriantes sobre la noche en que perdió la vida tras participar en un peligroso reto con licor en el Sagsa Bar de Cali. Los testimonios recientemente conocidos han reavivado la indignación pública y fortalecen las acusaciones de presunta negligencia por parte del establecimiento comercial donde ocurrió el fatal incidente.

La noche trágica del 25 de octubre de 2025

La tragedia se registró la noche del 25 de octubre de 2025, cuando María José decidió participar en una actividad promovida por el bar que ofrecía un premio de $1.500.000. Según información divulgada por el programa Séptimo Día, ese día el establecimiento implementó un sistema de ingreso diferenciado, con manillas de $40.000 para acceso general y de $50.000 para quienes deseaban asumir el reto.

El desafío consistía en una secuencia de pruebas extremas que implicaban la ingesta acelerada de grandes cantidades de alcohol en lapsos extremadamente cortos. Nicolle Cañas, amiga de la joven y testigo directa, describió los pasos del reto:

  • Consumo de un "cucaracho doble" en cinco segundos
  • Tres shots en el mismo tiempo
  • Una cerveza completa sin pausas
  • Una botella de aguardiente en 13 segundos
  • Ocho tragos de distintos licores ingeridos con pitillo

La desatención que marcó la diferencia

La combinación y rapidez con que María José consumió las bebidas comenzaron a afectar gravemente su estado de salud. Su amiga aseguró que, en medio del reto, la joven intentó tomar agua para hidratarse, pero los organizadores se lo impidieron explícitamente. "Decían que no podía tomar nada diferente al licor del reto", relató Cañas con indignación.

Pocos minutos después, la joven ya no podía sostenerse por sí misma. Sus amigos decidieron sentarla en una silla y tratar de auxiliarla, momento en el que notaron que tenía la boca llena de comida y la mandíbula completamente rígida, lo que dificultó cualquier intento de ayuda efectiva.

Mientras María José permanecía inconsciente, los testigos cuestionaron la actitud de los trabajadores del bar y de otros asistentes, quienes, según múltiples relatos, no intervinieron para atender la emergencia médica que se desarrollaba ante sus ojos.

El traslado tardío y las consecuencias fatales

Ante la falta total de apoyo institucional, Camilo Agudelo, conocido de una de las personas presentes, decidió trasladar a la joven por sus propios medios a un centro asistencial. El traslado se realizó aproximadamente 15 minutos después de que su estado se agravara críticamente, un tiempo que los expertos consideran crucial en emergencias de esta naturaleza.

Al llegar al hospital, los médicos informaron que María José se encontraba en condición crítica. Agudelo señaló que la joven ingresó completamente inconsciente, con signos evidentes de broncoaspiración debido a la presencia de vómito en la boca y serias dificultades para respirar.

Pese a los intensos esfuerzos médicos realizados durante varios días, María José Ardila falleció el 31 de octubre, cinco días después del incidente. Su madre, Yulisa Álvarez, recordó entre lágrimas el momento en que recibió la noticia, describiéndola como una pérdida devastadora que ha marcado para siempre a su familia.

Proceso judicial y demandas de justicia

En cuanto al proceso legal, el abogado de la familia, Camilo Andrés Rojas, indicó que la Fiscalía General de la Nación adelanta una investigación por el presunto delito de homicidio. La defensa sostiene firmemente que el establecimiento habría incumplido gravemente los protocolos básicos de atención de emergencias y promovió activamente una actividad que representaba un riesgo evidente para la salud de los participantes.

El caso continúa bajo investigación mientras la familia exige justicia y se reabre el debate nacional sobre los riesgos de este tipo de prácticas en establecimientos nocturnos. Este trágico incidente ha puesto en evidencia la necesidad urgente de mayores controles y regulaciones sobre las actividades promocionales en bares y discotecas que involucren el consumo de alcohol.

La muerte de María José Ardila no solo ha dejado un vacío irreparable en su familia, sino que ha generado una importante reflexión social sobre la responsabilidad de los establecimientos comerciales en la protección de la vida y salud de sus clientes, especialmente cuando promueven actividades de alto riesgo.