Médicos Sin Fronteras denuncia que Israel usa el agua como arma en Gaza
MSF denuncia que Israel usa el agua como arma en Gaza

La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) denunció que las autoridades de Israel estarían utilizando el acceso al agua como un instrumento de presión contra la población de la Franja de Gaza, en el marco del conflicto en curso. El señalamiento hace parte de un informe publicado este martes, basado en datos propios y testimonios recogidos entre 2024 y 2025 por personal de la organización en terreno.

Destrucción de infraestructura y restricciones al suministro

Según el informe, la privación de agua responde a un patrón recurrente, sistemático y acumulativo, en el que confluyen la destrucción de infraestructura y las limitaciones al ingreso de insumos esenciales. Datos citados por la organización, provenientes de la ONU, la Unión Europea y el Banco Mundial, indican que cerca del 90% de las infraestructuras de agua y saneamiento han sido destruidas o dañadas. Entre los sistemas afectados se encuentran plantas de desalinización, pozos, tuberías y redes de alcantarillado, elementos clave para el abastecimiento en la zona.

Ataques a infraestructura civil

La organización también documentó ataques contra camiones cisterna claramente identificados, así como la destrucción de pozos que abastecían a decenas de miles de personas en la región. En este contexto, la responsable de emergencias de MSF, Claire San Filippo, afirmó que las autoridades han destruido sistemática y deliberadamente las infraestructuras hidráulicas en Gaza.

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Acceso limitado y presión sobre la población

El informe sostiene que la escasez de agua es tal que resulta imposible cubrir las necesidades básicas de la población en el territorio, incluso con la intervención de organizaciones humanitarias. En marzo de 2026, MSF reportó la distribución de más de 5,3 millones de litros de agua al día, lo que equivale al mínimo requerido para más de 407.000 personas. Esta cifra representa aproximadamente uno de cada cinco habitantes de la Franja de Gaza, lo que refleja la magnitud del déficit de acceso al recurso.

La organización también denunció que las órdenes de desplazamiento han limitado el acceso de sus equipos a zonas donde anteriormente suministraban agua a cientos de miles de personas. Además, señaló que desde octubre de 2023 se han presentado obstáculos constantes para el ingreso de equipos relacionados con agua y saneamiento al territorio.

Impacto sanitario y riesgos por falta de agua

El informe advierte que un tercio de las solicitudes para introducir equipos como unidades de desalinización, bombas, cloro y depósitos han sido rechazadas o no han recibido respuesta. Las restricciones en el acceso a estos insumos tienen efectos directos sobre la salud, la higiene y las condiciones de vida de la población. La falta de infraestructura sanitaria ha llevado a que las personas recurran a soluciones improvisadas, como cavar agujeros en la arena para necesidades básicas.

Estas prácticas generan contaminación del entorno y de las aguas subterráneas, aumentando los riesgos sanitarios. Las condiciones descritas incluyen campamentos superpoblados y refugios improvisados, donde la falta de agua y saneamiento favorece la propagación de enfermedades. Entre las afecciones reportadas se encuentran infecciones respiratorias, enfermedades de la piel y enfermedades diarreicas, asociadas a la falta de condiciones adecuadas de higiene.

Condiciones inhumanas

El informe también vincula estas condiciones con otros factores del conflicto, como la destrucción de viviendas, estructuras sanitarias y el desplazamiento masivo de población. MSF sostiene que estos elementos, en conjunto, reflejan la imposición de condiciones de vida que califica como destructivas e inhumanas para la población en Gaza.

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Llamado a la acción

En este contexto, la organización hizo un llamado a restablecer el acceso al agua a niveles suficientes y a eliminar las restricciones al ingreso de ayuda humanitaria. Asimismo, pidió a aliados internacionales ejercer presión para facilitar la entrada de suministros esenciales y mejorar las condiciones de acceso al recurso en el territorio. El informe se suma a una serie de evaluaciones sobre el impacto del conflicto en la infraestructura civil y en las condiciones de vida de la población en Gaza. Mientras tanto, el territorio continúa afectado por la violencia, pese a un alto el fuego vigente desde octubre, en medio de acusaciones cruzadas entre las partes sobre su cumplimiento.