Testimonio inédito de la madre de Sara Sofía revela detalles escalofriantes del día de la desaparición
Tras cinco años del caso que conmocionó a Colombia, Carolina Galván, madre de Sara Sofía, ha roto su prolongado silencio mediático para ofrecer nuevos y perturbadores detalles sobre los eventos que rodearon la muerte de su hija en enero de 2021. En una entrevista exclusiva con el pódcast 'Más Allá del Silencio', Galván describió el comportamiento extraño y sospechoso de su entonces pareja, Nilson Díaz, durante la jornada en que la niña fue vista por última vez con vida.
Condena firme y detalles judiciales
Actualmente, tanto Carolina Galván como Nilson Díaz cumplen una condena de 42 años de prisión (510 meses) por el delito de desaparición forzada, sentencia impuesta por una juez especializada de Bogotá que estableció que no habrá posibilidad de rebaja de pena debido a la gravedad del crimen. Las investigaciones de la Policía Judicial determinaron que ambos idearon un plan conjunto para sacar a la menor de su entorno de protección y posteriormente ocultar su rastro, luego de que Galván se trasladara con la niña a la residencia donde convivía con Díaz.
El relato de Carolina Galván: una tarde de extraña tranquilidad
Según el testimonio de Galván, el día del fallecimiento de Sara Sofía salió de la vivienda a las 11 de la mañana después de haber organizado, bañado y alimentado a su hija. Al regresar aproximadamente a las 4 de la tarde, notó un cambio drástico e inusual en el temperamento de Nilson Díaz. "Estaba como en 'paz', estaba ahí todo relajado, no sé ni qué fue lo que le pasó", manifestó la mujer, subrayando que el sujeto estaba "todo tranquilo" mientras le servía la comida, comportamiento que contrastaba con su habitual hostilidad.
La aparente normalidad se quebró cuando Díaz, tras enviar a sus propios hijos fuera de la habitación, le informó que la niña no reaccionaba. "Algo está pasando con la niña. La niña no despertaba", fueron las palabras del hombre. Galván relató que se acercó desesperadamente a la menor y trató de moverla sin obtener respuesta, insistiendo en que Sara Sofía era completamente sana y "no nació con ninguna enfermedad".
La explicación increíble y el control coercitivo
Mientras Galván lloraba y preguntaba qué había sucedido, Díaz se limitó a responder: "No, es que la niña murió de pena moral". La mujer detalló que la actitud del hombre se mantuvo impasible: "Todo tranquilo, yo llorando y yo no sabía ni qué hacer". Además, Díaz no le permitió abandonar la residencia ni contactar a su hermana Xiomara para pedir auxilio, bajo la excusa de que "no quería problemas".
El control ejercido por el hombre escaló rápidamente al uso de la intimidación física; Galván aseguró que él "empezó con su arma, después empezó a llamar que a pedir municiones" y que comenzó a "meter más presión" amenazando incluso a su familia.
La versión policial y las contradicciones
Este testimonio se cruza con la versión técnica proporcionada por el intendente Luis Alejandro González, coordinador de la Unidad de Desaparecidos de la Sijín de Bogotá, quien detalló lo que Nilson Díaz narró a las autoridades. Según el oficial, Díaz afirmó que ese día preparaba un almuerzo mientras se producía un conflicto porque Sara Sofía se negaba a comer, comportamiento que aparentemente se había repetido durante los 13 días que la niña llevaba en esa casa.
La versión de Díaz indica que Carolina Galván habría reaccionado de forma violenta cuando la niña vomitó el alimento, procediendo a maltratarla físicamente y a bañarla a la fuerza en la ducha. El funcionario relató que, según la declaración de Díaz, la madre sacó a la menor del baño y "la bota encima de la cama, pero la niña cae como más allá de la mitad de la cama y se va para atrás y se pega contra la pared". Tras el impacto, la menor habría emitido unos pocos gemidos antes de quedar en silencio definitivo.
La parálisis del miedo y el destino del cuerpo
Por su parte, Carolina Galván insiste en que su reacción ante la situación fue de una "parálisis total" producto del "miedo". Afirmó que hubo un momento en que salió de la casa hacia una iglesia en un estado de "shock" que le impidió solicitar ayuda. "No me salían las palabras. Estaba completamente en un estado como de parálisis (...) Yo cometí el error dejarme llevar del miedo", confesó en el pódcast.
Respecto al destino final del cuerpo, la mujer relató que días después, ante su constante insistencia sobre el paradero de la niña, Díaz le manifestó que "la tiré en el caño". No obstante, Galván duda de esta afirmación, señalando que "en el caño nunca estuvo. En el caño no la tiró porque nunca la vi, enterrada tampoco la vi". La mujer relató que el hombre la envolvió en algo y la sacó de la vivienda sin que hasta el día de hoy se tenga certeza de su paradero final.
Contexto carcelario y reflexiones finales
Actualmente, Carolina Galván cumple su sentencia en la cárcel El Buen Pastor en Bogotá, mientras que Nilson Díaz permanece recluido en el centro carcelario de Ibagué. Este caso continúa generando interrogantes sobre los eventos exactos que llevaron a la muerte de Sara Sofía y el destino final de sus restos, manteniéndose como uno de los episodios más trágicos y enigmáticos de la crónica judicial colombiana reciente.
