Los secretos de la mina de oro 'La Mandinga' y su historia judicial
Los secretos de la mina de oro 'La Mandinga'

La mina de oro 'La Mandinga', ubicada en el municipio de Cáceres, Antioquia, es un predio de más de 2.000 hectáreas que ha puesto en alerta a Colombia. En su interior, centenares de mineros ilegales extraen oro de exportación bajo la mirada del Batallón Rifles 31 del Ejército Nacional, que debería proteger a la población civil. Sin embargo, la explotación está controlada por el Clan del Golfo, y los beneficios no llegan al Estado sino a manos privadas que manejan el negocio ilegal.

Historia judicial y cambios de propiedad

EL TIEMPO tuvo acceso al certificado de tradición y libertad del predio, emitido por la Superintendencia de Notariado y Registro. Según la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Caucasia, 'La Mandinga' fue reconocida como bien privado en 1984, con un área inicial de 886 metros cuadrados. Tras un englobamiento de terrenos, quedó en manos de Jorge Agudelo Restrepo, con la intervención de la Notaría 11 de Medellín. Ese mismo año, fue vendida por 7.200.000 pesos a Franck Gutiérrez Sepúlveda, quien en 1987 la transfirió a María Stella García Tamayo.

Para octubre de 1987, García Tamayo vendió el predio por 10 millones de pesos a Jesús Arcadio Agudelo Agudelo. Al año siguiente, Agudelo vendió parcialmente la tierra a la Federación Antioqueña de Ganaderos (Fadegan) y el resto fue hipotecado a la Caja de Crédito Agrario Industrial y Minero, lo que evidencia que desde entonces se conocía su potencial minero. En 1989, tras un embargo, la tierra volvió a Jesús Agudelo Agudelo, quien en 1990 la vendió a Doris Amanda Barbosa Gómez. En 1993, pasó a María Patricia Londoño Cárdenas, quien la transfirió en 1997 por 54 millones de pesos a las sociedades Builes y Cia LTDA y Maya Jaramillo y Cia S en C.

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Vínculo con el paramilitarismo

En 2013, el Tribunal Superior de Bogotá, en su sala de Justicia y Paz, ordenó como medida cautelar la suspensión del poder dispositivo del bien, iniciando un proceso para que el Estado lo reclamara como parte de la reparación a víctimas del paramilitarismo. El Ministerio de Defensa confirmó que el predio perteneció al exjefe paramilitar Carlos Mario Jiménez Naranjo, alias 'Macaco', quien comandó el Bloque Central Bolívar de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) y fue extraditado a Estados Unidos en 2008.

Las empresas que figuraban como dueñas apelaron la decisión de embargo, pero en septiembre de 2014 la Corte Suprema de Justicia negó sus pretensiones. La decisión se basó en testimonios de José Germán Sena Pico, alias 'Nico', exintegrante de las Autodefensas, quien declaró que en 2005 'Macaco' compró la hacienda a la familia Builes en efectivo y sin formalizar documentos, un esquema utilizado para ocultar la titularidad real. Según Sena Pico, familiares y hombres de confianza de 'Macaco' supervisaban el predio y otros integrantes brindaban seguridad.

Extinción de dominio y situación actual

El 13 de febrero de 2020, el Juzgado Penal del Circuito con Función de Ejecución de Sentencias para Bogotá ordenó la extinción del derecho de dominio, pasando 'La Mandinga' al Fondo para la Reparación de las Víctimas. Sin embargo, el predio no ha sido entregado a las víctimas y actualmente está bajo control del Clan del Golfo, grupo armado heredero de los paramilitares, que opera en el Urabá antioqueño con total impunidad, incluso en las inmediaciones del Batallón Rifles 31 del Ejército Nacional.

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