Barranquilla despide entre lágrimas a hermanas asesinadas en Malambo
La muerte de las hermanas Sherydan Sofía Hernández Noriega, de 14 años, y Keyla Nicol Hernández Noriega, de 17, continúa causando una profunda conmoción en Barranquilla y en todo el departamento del Atlántico. En medio de escenas de desgarrador dolor, familiares, amigos y allegados despidieron a las adolescentes durante las honras fúnebres realizadas este viernes 6 de marzo en el cementerio Calancala, donde recibieron cristiana sepultura tras varios días de angustia y espera para su familia.
Entrega de los cuerpos y dolor desbordado
La mañana comenzó con la entrega de los cuerpos por parte del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Barranquilla, entidad que había realizado los procedimientos correspondientes tras el hallazgo de las jóvenes. Desde las primeras horas del día, decenas de personas se acercaron a las instalaciones para acompañar a la familia en el difícil momento de recibir los féretros de las adolescentes.
Entre quienes llegaron al lugar se encontraba Maricruz Noriega, madre de las jóvenes, quien vivió uno de los momentos más desgarradores de su vida al recibir los cuerpos de sus hijas. Aunque inicialmente se mostró serena al llegar a Medicina Legal, el dolor terminó desbordándose cuando vio los ataúdes.
El llanto inconsolable de la mujer conmovió a todos los presentes. Sostenida por familiares y amigos que intentaban brindarle consuelo, repetía entre sollozos una frase que reflejaba la magnitud de su pérdida: “¿Qué voy a hacer sin mis hijas?”. Sus palabras se convirtieron en el eco del dolor que acompañó todo el recorrido hacia el cementerio.
Cortejo fúnebre y ceremonia de despedida
Tras la entrega de los cuerpos, las carrozas fúnebres partieron hacia el cementerio Calancala, en Barranquilla, donde se llevaría a cabo la ceremonia de despedida. A lo largo del trayecto, familiares, amigos y personas cercanas a las adolescentes acompañaron el cortejo fúnebre.
En el lugar, desde las 10:00 de la mañana comenzaron las honras fúnebres. Decenas de personas se congregaron para dar el último adiós a Sherydan Sofía y Keyla Nicol, dos jóvenes cuyas vidas fueron truncadas en un crimen que ha generado indignación en la región.
El ambiente estuvo marcado por el llanto, los abrazos solidarios y las palabras de consuelo entre quienes se acercaron para acompañar a la familia. La escena reflejaba la profunda tristeza que dejó la muerte de las hermanas, recordadas por sus seres queridos como adolescentes llenas de sueños y proyectos.
La despedida final y el clamor por justicia
Durante la ceremonia, los asistentes recordaron momentos compartidos con las jóvenes y expresaron su solidaridad con la familia. El dolor era evidente en cada gesto y en cada palabra pronunciada.
La ceremonia se extendió por más de una hora. Hacia las 11:30 de la mañana, los féretros fueron descendidos a la bóveda ante la mirada de familiares y amigos que, entre lágrimas, pronunciaron el último adiós.
En medio del silencio y el llanto, muchos de los presentes reiteraron un mismo clamor: justicia. La comunidad pidió que el crimen no quede en la impunidad y que las autoridades continúen avanzando en la investigación hasta esclarecer completamente lo ocurrido.
Contexto del crimen que conmocionó al Atlántico
El asesinato de las hermanas Hernández Noriega ha generado una profunda conmoción en Barranquilla y en todo el Atlántico. La noticia del crimen despertó indignación entre la comunidad y puso nuevamente sobre la mesa la preocupación por la seguridad de los menores de edad.
Las adolescentes habían salido de su vivienda en el barrio La Sierrita, en Barranquilla, el pasado 17 de febrero, día en que se celebraba el Martes de Carnaval. Según la información conocida hasta el momento, ambas se dirigieron al municipio de Malambo para asistir a una fiesta.
Sin embargo, después de ese momento no se volvió a saber de ellas, lo que generó preocupación entre sus familiares y dio inicio a una intensa búsqueda.
La angustia se prolongó durante varios días hasta que, el 28 de febrero, las autoridades confirmaron el hallazgo de los cuerpos de las jóvenes en una zona enmontada del barrio Maranatha, en Malambo. Las adolescentes estaban enterradas en una fosa, un descubrimiento que conmocionó a la comunidad.
Avances en la investigación y detenciones
El caso comenzó a tomar forma en el ámbito judicial cuando la Fiscalía 4 Especializada formuló imputación de cargos contra Juan David Taboada Olivares, de 19 años, señalado por las autoridades como uno de los presuntos implicados en el secuestro y asesinato de las hermanas Hernández Noriega.
Durante la audiencia realizada ante el Juez 19 Penal Municipal con funciones de control de garantías, Crisanto Rhenals Correa, la Fiscalía imputó los delitos de:
- Secuestro extorsivo agravado
- Homicidio agravado
- Porte ilegal de armas
El proceso se llevó a cabo de manera reservada debido a que las víctimas eran menores de edad. El acusado decidió no aceptar los cargos.
La captura de Juan David Taboada Olivares fue legalizada días antes, luego de que fuera detenido cuando salía de la clínica Altos de San Vicente, en Barranquilla, donde permanecía hospitalizado tras sufrir un accidente de tránsito en motocicleta ocurrido el 26 de febrero.
Según las autoridades, el accidente ocurrió cuando se movilizaba junto a un adolescente de 17 años, quien también estaría vinculado con el caso.
El papel del adolescente conocido como “El menor”
Dentro de la investigación, las autoridades han señalado la posible participación de un adolescente de 17 años, conocido con el alias de “El menor”.
De acuerdo con las primeras indagaciones, este joven sería la persona que aparece en un video en el que presuntamente dispara contra Sherydan Sofía. Según las versiones preliminares, cuando ese hecho ocurrió, Keyla Nicol ya habría sido asesinada.
Las investigaciones también indican que, antes del crimen, los presuntos responsables habrían enviado mensajes desde el celular de una de las víctimas a la madre de las adolescentes, exigiendo una suma de dinero a cambio de dejarlas en libertad.
Este hecho llevó a las autoridades a investigar el caso como un posible secuestro extorsivo, una de las hipótesis que hoy forman parte del proceso judicial.
Cómo fueron hallados los cuerpos
El hallazgo de los cuerpos se produjo gracias a un trabajo conjunto entre las autoridades y el Gaula de la Policía, que logró ubicar un teléfono celular relacionado con el caso mediante un dispositivo tecnológico de rastreo entregado por la Alcaldía Distrital de Barranquilla.
El celular fue localizado en la clínica Altos de San Vicente, lo que permitió a las autoridades identificar a los sospechosos. Durante los interrogatorios, uno de ellos habría entregado las coordenadas del lugar donde se encontraban los cuerpos.
Con esa información, los investigadores se trasladaron hasta una zona enmontada de Malambo, donde finalmente fueron encontrados los restos de las jóvenes el 28 de febrero.
Una comunidad que exige justicia
El caso ha despertado una profunda reacción de indignación en Barranquilla, donde numerosos ciudadanos han expresado su solidaridad con la familia y su preocupación por la violencia que afectó a las adolescentes.
Durante las honras fúnebres, muchos de los asistentes insistieron en la necesidad de que las autoridades continúen investigando para esclarecer todos los detalles del crimen y determinar la responsabilidad de quienes participaron en él.
Mientras tanto, la familia de Sherydan Sofía y Keyla Nicol enfrenta el difícil proceso de despedir a dos de sus integrantes más jóvenes. Para su madre, el dolor sigue siendo imposible de dimensionar.
El eco de su pregunta, repetida una y otra vez durante el funeral —“¿Qué voy a hacer sin mis hijas?”— resume la tragedia que hoy enluta a una familia y que ha marcado profundamente a toda una comunidad.
Ahora, mientras el proceso judicial avanza, Barranquilla y el Atlántico esperan que la justicia esclarezca completamente lo ocurrido y que la muerte de las hermanas Hernández Noriega no quede en la impunidad.
