Fiscalía General revela pruebas contundentes contra líder de disidencias
La fiscal general de la Nación, Luz Adriana Camargo, ha presentado evidencias irrefutables que justifican la reactivación de la orden de captura contra alias Calarcá, jefe de las disidencias de las FARC. Esta decisión se produce tras un exhaustivo análisis de material incautado en 2024, que incluye comunicaciones internas del grupo armado.
Hallazgos graves en dispositivos electrónicos incautados
Según confirmó la fiscal en entrevista con El Espectador, la Fiscalía logró verificar la autenticidad de los dispositivos electrónicos decomisados al círculo cercano de Calarcá. Los resultados del examen son alarmantes y muestran conductas criminales que continuaron durante el proceso de negociación con el Gobierno.
Entre los descubrimientos más preocupantes se encuentran:
- Órdenes directas de homicidio, incluido el asesinato de un líder social documentado en chats internos
- Reclutamiento sistemático de menores de edad para integrar las filas del grupo armado
- Intensificación de actividades delictivas mientras avanzaban los diálogos de paz
Vínculos con funcionarios del Estado bajo investigación
Los hallazgos no se limitan a la actividad criminal de la estructura armada. La Fiscalía confirmó la existencia de indicios concretos sobre posibles conexiones entre miembros de las disidencias y altos funcionarios estatales.
Actualmente se investiga al general Juan Miguel Huertas y al exjefe de inteligencia de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), Wilmar Mejía. Este proceso avanza ante una fiscalía delegada ante la Corte Suprema de Justicia, lo que demuestra la seriedad de las acusaciones.
Aprovechamiento del proceso de negociación
De acuerdo con la información analizada, el grupo armado habría utilizado el escenario de negociación y la suspensión de órdenes de captura para fortalecerse militarmente. Los registros evidencian:
- Adquisición de armamento de alto poder
- Expansión territorial en múltiples regiones del país
- Aumento significativo en el número de integrantes
- Consolidación de redes de apoyo logístico y financiero
Origen de la investigación y desarrollo del caso
El origen de esta investigación se remonta a julio de 2024, cuando una caravana de integrantes de las disidencias fue interceptada en Anorí, Antioquia. En el operativo se encontraron armas, dinero en efectivo y un menor de edad.
Paradójicamente, varios de los detenidos, incluido el propio Calarcá, fueron liberados por orden de la fiscal Camargo, bajo el argumento de que actuaban como gestores de paz. Sin embargo, los dispositivos electrónicos incautados en esa intervención permanecieron sin análisis exhaustivo durante meses.
Fue solo mediante nuevas revisiones técnicas que la Fiscalía pudo dimensionar la gravedad del contenido, lo que llevó a la solicitud formal de reactivar la orden de captura contra el líder guerrillero.
La fiscal Camargo fue enfática al señalar que "la gravedad de estos hechos no es compatible con una suspensión de órdenes de captura en el marco de una negociación", estableciendo así un precedente importante para futuros procesos de diálogo con grupos armados.



