Fiscalía suspende órdenes de captura a 23 cabecillas criminales de Medellín tras polémico 'tarimazo'
En una decisión que ha generado intenso debate político y social, la Fiscalía General de la Nación levantó temporalmente las órdenes de captura contra 23 capos criminales de Medellín y el Valle de Aburrá, herederos de las estructuras de 'Don Berna' y la 'Oficina de Envigado'. Estos individuos participaron en el controvertido acto político conocido como 'tarimazo' con el presidente Gustavo Petro en junio del año pasado.
Los beneficiados y sus antecedentes criminales
Entre los cabecillas que obtuvieron este beneficio por seis meses se encuentran figuras notorias del crimen organizado:
- José Leonardo Muñoz Martínez, alias Douglas
- Juan Carlos Mesa Vallejo, alias Tom
- Freyner Alfonso Ramírez García, alias Carlos Pesebre
- Jorge de Jesús Vallejo Alarcón, alias Vallejo
- Dayron Alberto Muñoz Torres, alias El Indio
Todos ellos cuentan con extensos expedientes criminales que incluyen condenas por concierto para delinquir, homicidio y narcotráfico. Muchos llevan más de ocho años privados de la libertad y, de acuerdo con los parámetros de la 'paz total', podrían obtener su libertad si se cumplen ciertas condiciones establecidas por el gobierno.
Argumentos jurídicos de la Fiscalía
La fiscal general Luz Adriana Camargo fundamentó su decisión en la Ley de Paz Total de 2022 y en la sentencia C-525 de 2023 de la Corte Constitucional. Mediante resolución del 27 de marzo, la Fiscalía aceptó el levantamiento temporal de las órdenes de captura con el objetivo específico de "facilitar que el beneficiario pueda concurrir sin temores al sitio donde se adelanten las negociaciones".
La medida aplica exclusivamente para actividades relacionadas con los diálogos de paz en municipios específicos de Antioquia:
- Medellín
- Caldas
- La Estrella
- Sabaneta
- Itagüí
- Copacabana
- Girardota
- Bello
- Envigado
- Barbosa
- Rionegro
Asimismo, se especifica que la suspensión no se aplicará para delitos en flagrancia o de lesa humanidad, estableciendo un límite claro ante las críticas recibidas.
Contexto del proceso de negociación
Estos 23 capos forman parte de la mesa de paz urbana instalada en el pabellón de máxima seguridad de la cárcel de Itagüí. La negociación ha sido liderada por la congresista del Pacto Histórico Isabel Zuleta, designada como vocera, y ha incluido permisos especiales, traslados y la polémica exhibición pública de estos cabecillas junto al presidente Petro.
Según la Oficina del Alto Comisionado de Paz, estos individuos "han demostrado la intención de colaborar con la paz" y su participación busca "la desarticulación de estructuras armadas, transformación de economías ilícitas y reducción gradual de violencias urbanas".
Reacciones políticas y sociales
La decisión de la Fiscalía ha generado fuertes reacciones en diversos sectores:
- Sergio Fajardo, candidato presidencial y exgobernador de Antioquia, expresó en redes sociales: "La 'paz total' no puede convertirse en una estrategia electoral basada en el miedo".
- Andrés Tobón, concejal de Medellín, calificó la medida como parte de una estrategia electoral.
- Daniel Palacios, exministro, señaló: "La permanente complicidad de este gobierno con las estructuras criminales es innegable".
El alcalde Federico Gutiérrez y el gobernador Andrés Julián Rendón también han manifestado su preocupación ante lo que consideran un tratamiento privilegiado a criminales con extensos historiales delictivos.
Implicaciones y expectativas futuras
Esta decisión establece un precedente significativo en el marco de la política de 'paz total' del gobierno Petro. La expectativa ahora se centra en si la Fiscalía aplicará medidas similares a otros actores armados, como Alexander Díaz, alias Calarcá, disidente de las Farc que también participa en negociaciones de paz mientras enfrenta graves señalamientos criminales.
El levantamiento temporal de órdenes de captura representa un riesgo calculado del gobierno nacional, que busca avanzar en la desmovilización de estructuras criminales urbanas mientras enfrenta el desafío de mantener el equilibrio entre justicia transicional y seguridad ciudadana.



