La transformación digital del crimen organizado en la capital
La tecnología que ha revolucionado las transacciones comerciales legítimas también ha sido adoptada por organizaciones criminales en Bogotá para perfeccionar el delito conocido como 'paseo millonario', modalidad que jurídicamente se configura como secuestro extorsivo. Según un investigador de la Policía Nacional que ha seguido estas bandas desde 2023, los delincuentes han evolucionado sus métodos con un objetivo claro: optimizar el tiempo durante los robos y maximizar las ganancias en cada operación.
Del efectivo a las transferencias instantáneas
Mientras que hace años las víctimas eran literalmente paseadas por la ciudad para retirar dinero en efectivo de múltiples cajeros automáticos, hoy los criminales emplean técnicas más sofisticadas. Intimidan a las personas para obtener claves de billeteras virtuales y realizan transferencias entre cuentas en tiempo real, eliminando la necesidad de desplazamientos físicos que aumentaban su exposición.
"Antes no existía tanta facilidad para hacer transferencias; ahora pueden redireccionar dineros. Utilizan aplicaciones para comunicarse y despistar a las autoridades. Son muy hábiles manejando billeteras virtuales", explicó el investigador a medios locales.
Datáfonos portátiles y compras en línea
Uno de los aspectos más llamativos de esta modernización criminal es que los mismos secuestradores portan datáfonos para efectuar compras millonarias con tarjetas de débito o crédito de las víctimas. Esta práctica les permite realizar transacciones inmediatas mientras mantienen retenidas a las personas.
Las compras incluyen:
- Dispositivos electrónicos de alta gama
- Licores premium
- Suscripciones a plataformas digitales como Netflix o Amazon
"Incluso, si la víctima tiene criptomonedas, pueden convertirlas a pesos y realizar retiros o compras", añadió el investigador, destacando la adaptación de estas estructuras a múltiples formas de valor digital.
Estructuras criminales más complejas
La evolución no se limita a los métodos de pago. Las bandas han aumentado su capacidad operativa, pasando de uno o dos delincuentes con un vehículo a estructuras de al menos cinco personas utilizando dos o tres automóviles para garantizar la ejecución del delito, como quedó evidenciado en el reciente caso de Diana Ospina.
Estos grupos realizan verificaciones previas meticulosas:
- Presencia de autoridades en la zona
- Consumo de licor por parte de potenciales víctimas
- Condiciones generales del sector
"Por eso operan principalmente en zonas de rumba o de alta concentración nocturna", precisó el experto policial, quien ha participado en al menos tres operaciones de desarticulación de estas organizaciones.
Mitos y realidades sobre los métodos de sometimiento
Las autoridades han aclarado que en estos casos de secuestro extorsivo no se utilizan sustancias para adormecer a las víctimas, desmintiendo relatos que han circulado sobre sumisión química aérea. Para que exista este tipo de sometimiento, la persona debe ingerir una bebida o alimento, haciendo improbable que solo afecte al pasajero y no al conductor.
Lo que sí es una realidad constante es el uso de violencia física directa durante los robos, incluyendo golpes con armas de fuego o amenazas con armas blancas para someter a los ciudadanos. Esta combinación de sofisticación tecnológica y coerción violenta representa un desafío creciente para las fuerzas de seguridad en la capital colombiana.
