El Gobierno de Estados Unidos está adelantando en semanas o incluso meses las audiencias de inmigración para la deportación de los menores migrantes detenidos, en un intento por acelerar el proceso, según informó CNN el martes, citando a funcionarios gubernamentales y abogados de los menores.
Detalles del informe
El informe indicaba que niños de tan solo cuatro años debían comparecer repetidamente ante el tribunal y proporcionar información actualizada sobre el estado de su caso, a veces sin asistencia jurídica, en cuestión de semanas. Esta medida busca agilizar las deportaciones y reducir el tiempo que los menores permanecen bajo custodia.
Declaraciones oficiales
Andrew Nixon, portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos, declaró a CNN que muchos de los menores corren el riesgo de ser víctimas de trata y explotación, y que algunos han sido trasladados a través de la frontera por los cárteles. "Avanzar en los casos ayuda a desarticular esas redes y garantiza que los niños sean devueltos a entornos seguros lo antes posible", afirmó Nixon en un comunicado.
Contexto migratorio
Esta política se enmarca en los esfuerzos del gobierno estadounidense por endurecer el control migratorio y procesar rápidamente los casos de menores no acompañados. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han criticado la medida, señalando que vulnera el debido proceso y expone a los niños a riesgos adicionales.



