La millonaria disputa por la herencia del esmeraldero asesinado Hernando Sánchez
Para investigadores judiciales no es casualidad que, justo en el aniversario del asesinato del otrora zar de las esmeraldas Jesús Hernando Sánchez —ejecutado en abril de 2025 por un francotirador en el norte de Bogotá—, sicarios hayan acribillado a su mejor amigo en Envigado: Henry Ocampo Suaza. Ambos estaban vinculados por negocios millonarios de ganadería, uno de los muchos campos en los que se movía el esmeraldero y que ahora forman parte de la herencia que intentan repartirse sus cinco hijos y su última cónyuge, la joven modelo Diany Luz Morelo.
Maniobras financieras bajo sospecha
Investigaciones periodísticas han establecido que la jugosa sucesión de Sánchez se encuentra paralizada, al igual que la investigación sobre su asesinato. Según allegados al otrora poderoso esmeraldero, aún no se han podido repartir las acciones en sociedades, los inmuebles urbanos y rurales, y otros negocios millonarios, incluida una lujosa oficina en el exclusivo proyecto de la carrera 7.ª con calle 100 de Bogotá, donde varios esmeralderos invirtieron.
Actualmente, todo está bajo la responsabilidad de su hijo mayor, César Hernando Sánchez Téllez, por una decisión que no fue consultada con los demás herederos. A pesar de este liderazgo de facto, no ha sido posible alcanzar un acuerdo para abrir la sucesión, aunque la mayoría de los hijos y la joven modelo —madre de la última hija del esmeraldero— intentan buscar una distribución razonable.
De hecho, se habla de que, unos meses antes de ser asesinado, Hernando Sánchez habría realizado una serie de maniobras financieras y societarias para trasladar parte importante de su patrimonio a favor de miembros de su primer matrimonio. Se espera que la justicia revise esas transferencias de bienes y ordene su regreso a la masa sucesoral de inmediato.
Los activos en disputa
Entre los activos en disputa se encuentran acciones en sociedades del sector minero y comercial, así como propiedades rurales e inmuebles de alto valor, que habrían cambiado de titularidad en un corto lapso previo al crimen, sin una aparente justificación económica clara.
La empresa más grande es Emporium HS SAS, matriculada en marzo de 2022 en Bogotá y dedicada a la cría de ganado. Según documentos de 2025, los accionistas son Jesús Hernando Sánchez (17,31%), César Hernando Sánchez Téllez (9,23%), Sara Sánchez Téllez —también gerente— (9,23%), María Catalina Sánchez Perilla (9,25%) e Inversiones Agroindustriales de América SAS (50%), cuyo dueño es el ganadero Carlos Díaz Pico.
Esta empresa es propietaria de una oficina en el edificio Emerald Trade Center, en el centro de Bogotá, y de la casa 5 en el conjunto Bosques del Marqués, donde asesinaron a Sánchez. Además, posee las fincas Los Chaparrales, Rancho Victoria, Cebaderos II, El Rincón de San Quintín, La Esperanza, Bonanza, Hacienda La Juana y el lote El Paraíso en Puerto López, Cauca, así como dos lotes en Villavicencio, Meta.
Otras empresas y propiedades vinculadas
Otra empresa vinculada a la fortuna del esmeraldero es Green Shine CI SAS, cuyo dueño es Óscar Camilo Sánchez Sierra. Creada en mayo del 2000, se dedica a la extracción de esmeraldas y actividades inmobiliarias, y es dueña de un apartamento en el conjunto Brisas de Abril, en Girardot.
También figura Emerald Planet SAS, constituida en 2010 por Sánchez. Actualmente, los socios son César Hernando Sánchez Téllez (gerente, con 20,66%), Sara María Sánchez Téllez (14,29%), Precious Rock SAS (24,44%), Luz Mery Mendieta Poveda —esposa del también asesinado esmeraldero Juan Sebastián Aguilar, ‘Pedro Pechuga’— (5,36%) y sus tres hijas (5,36% cada una). Emerald posee el 31% de las acciones de la histórica empresa Esmeraldas Santa Rosa, fundada por el ‘zar de las esmeraldas’, Víctor Carranza.
A la viuda Diany Luz Morelo le figura un apartamento en el exclusivo conjunto Altos de Monteverde, en Montería. Y a Hernando Sánchez todavía le figuran 42 lotes en la hacienda El Encanto, en Puerto López, y las fincas San Martín, La Manga, Villa Carola y Hacienda La Cabaña en ese municipio, así como la finca El Mirador en Chiquinquirá, Boyacá, y tres propiedades en Bogotá.
EL TIEMPO intentó comunicarse con un allegado a César Sánchez y con la abogada de una hija de Sánchez, pero al cierre de esta edición no habían respondido o no tenían autorización para hablar.



