La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) emitió una alerta a la ciudadanía por una modalidad de fraude en la que delincuentes están utilizando su imagen institucional para cobrar falsos impuestos asociados a supuestos envíos internacionales. Este llamado cobra relevancia en medio del aumento de este tipo de estafas, que buscan engañar a los ciudadanos mediante comunicaciones que simulan ser oficiales y exigen pagos inmediatos.
Suplantación de la Dian con documentos falsos y lenguaje técnico
De acuerdo con la entidad, los casos detectados en Bogotá evidencian un esquema en el que los responsables suplantan la identidad de la Dian mediante mensajes que aparentan provenir de áreas oficiales, como la División de Fiscalización y Liquidación Aduanera. En estos documentos, los delincuentes notifican supuestas obligaciones tributarias derivadas de envíos internacionales, con el objetivo de inducir a las víctimas a realizar pagos.
El elemento que hace más sofisticada esta modalidad es el uso de formatos institucionales que replican la apariencia de documentos oficiales. Los mensajes incluyen logotipos, estructuras formales y lenguaje técnico que simula actos administrativos reales, lo que aumenta la probabilidad de que los ciudadanos confíen en su autenticidad y atiendan las instrucciones de pago.
En las comunicaciones identificadas, los delincuentes hacen referencia a procesos aduaneros y citan supuestas normas para dar mayor credibilidad a la solicitud. Incluso, como se observa en los ejemplos compartidos por la entidad, los documentos incluyen números de acto administrativo, fechas y firmas que buscan imitar procedimientos legítimos de notificación.
La Dian advierte que estos elementos forman parte de una estrategia deliberada para engañar a los usuarios y deja claro en el comunicado que “se estaría utilizando de manera ilegal el logotipo y formatos institucionales con apariencia oficial para fines delictivos”, recalcando que este tipo de comunicaciones no corresponden a procesos reales.
Pagos a cuentas personales, la principal señal de alerta
Uno de los aspectos más críticos del fraude es el mecanismo de pago que exigen los estafadores. En todos los casos, solicitan la consignación de altas sumas de dinero en cuentas de ahorro a nombre de personas naturales, una práctica que la Dian desmiente de manera categórica en su comunicado.
“La entidad no solicita consignaciones a cuentas de ahorros de personas naturales para ningún trámite o proceso oficial”, enfatiza la Dian, al explicar que todos los pagos relacionados con obligaciones tributarias o aduaneras se canalizan a través de mecanismos formales y verificables. Este punto se convierte en uno de los principales filtros para detectar intentos de fraude.
El uso de cuentas personales responde a la intención de dificultar el rastreo de los recursos y acelerar la ejecución de la estafa, ya que bajo este esquema, los delincuentes presionan a las víctimas para que realicen transferencias inmediatas, aprovechando la urgencia que generan las supuestas notificaciones de deuda o sanción.
Recomendaciones y canales oficiales para evitar fraudes
Frente a este panorama, la Dian hizo un llamado a la ciudadanía a extremar las medidas de precaución y a verificar siempre la autenticidad de cualquier comunicación relacionada con trámites tributarios o aduaneros. Por ello, recomienda no realizar pagos, transferencias o consignaciones a cuentas de personas particulares, así como evitar compartir información personal o financiera sin validar previamente la fuente.
Asimismo, subraya la importancia de revisar que los correos electrónicos provengan de dominios oficiales, en particular aquellos terminados en “@dian.gov.co”, y de acudir directamente a los canales institucionales para confirmar cualquier requerimiento. Esta verificación se vuelve clave en un entorno en el que los fraudes digitales han ganado sofisticación.
Por último, la entidad también invita a reportar cualquier intento de fraude ante el CAI Virtual de la Policía Nacional, como parte de una estrategia que busca fortalecer la respuesta institucional frente a estos delitos. En su mensaje final, recuerda que la seguridad digital es una responsabilidad compartida y que la prevención es la principal herramienta para evitar caer en este tipo de engaños.



