Una nueva demanda presentada en Estados Unidos acusa a Netflix de implementar un modelo adictivo que fomenta la reproducción automática de contenido para recopilar datos personales de manera indebida. La acción legal, interpuesta por el fiscal general de Texas, Ken Paxton, señala que la plataforma de streaming utiliza estrategias diseñadas para mantener a los usuarios, incluidos menores, pegados a la pantalla con el objetivo de extraer la mayor cantidad posible de información.
Detalles de la acusación contra Netflix
Según la demanda radicada ante un tribunal en Dallas, Netflix incurre en prácticas engañosas al afirmar que limita la captura de datos, cuando en realidad registra y monetiza miles de millones de registros. Estos datos no solo se utilizan para segmentar publicidad, sino que también se venden a terceros, como empresas de análisis de solvencia y firmas de mercadeo. Paxton sostiene que existe una contradicción entre el discurso público de la compañía y sus acciones reales.
Antecedentes legales similares
El argumento del fiscal no es nuevo. A principios de año, en Los Ángeles, se presentaron demandas similares contra Google (propietario de YouTube) y Meta (dueña de Instagram), donde un jurado determinó que estas empresas tecnológicas son responsables del carácter adictivo de sus productos. En el caso de Netflix, aunque Paxton reconoce que la empresa no recolecta datos de niños directamente, insiste en que el diseño adictivo afecta de manera particular a los usuarios jóvenes.
Cargos y posibles sanciones
Netflix enfrenta cinco cargos por prácticas engañosas. De probarse las infracciones, cada violación a la ley estatal podría acarrear una multa de hasta 10.000 dólares, según advirtió el fiscal. La demanda busca no solo sanciones económicas, sino también cambios en las prácticas de la compañía.
Respuesta de Netflix
La multinacional ha rechazado categóricamente las acusaciones. En un comunicado enviado a la agencia AFP, Netflix calificó la demanda como un proceso que carece de fundamento y se basa en informaciones inexactas y distorsionadas. La empresa defendió su ética operativa, asegurando que se toma en serio la protección de datos de sus miembros y actúa conforme a las leyes de protección de datos en todos los lugares donde opera.
Este caso se suma a una creciente ola de litigios contra grandes empresas tecnológicas por presuntas prácticas adictivas y violaciones a la privacidad. La decisión del tribunal de Dallas podría sentar un precedente importante para la regulación del streaming y la protección de datos en Estados Unidos.



