Conmoción en Ibagué por aberrante caso de abuso y tortura contra menor
La ciudad de Ibagué se encuentra consternada tras conocerse los detalles de un caso que desafía toda lógica de protección familiar. Una pareja ha sido enviada a prisión, señalada de convertir la vida de una menor de edad en un calvario que se extendió por casi una década. Según informó la Fiscalía este martes, la víctima fue sometida a abusos sexuales y tratos crueles en su propio hogar desde que tenía apenas ocho años.
Lo que comenzó en 2016 se transformó en una violencia sistemática y prolongada que duró hasta el 2025. En este sombrío panorama, la madre de la menor es señalada de permitir que el padrastro vulnerara la integridad, libertad y formación sexual de su propia hija de manera constante.
Un sistema de tortura y control absoluto
Durante las audiencias, el fiscal de la Unidad de Delitos contra Niños, Niñas y Adolescentes reveló detalles estremecedores sobre el método de disciplinamiento utilizado por el agresor. Entre 2021 y 2022, la violencia física llegó a niveles de tortura extrema como represalia por una relación que la menor sostuvo con otro joven.
Como mecanismo de control, el hombre privó de la libertad a la niña, manteniéndola atada con cuerdas, cadenas y candados en la terraza de la vivienda. Además de las agresiones sexuales, el sujeto grababa los abusos en video para chantajear a la víctima y someterla a través de la vergüenza, un acto que agrava aún más la tragedia vivida en la capital del Tolima.
Consecuencias devastadoras y cargos judiciales
El rastro de horror dejó huellas físicas irreparables: la menor quedó embarazada producto de los abusos y fue obligada a abortar en dos oportunidades. Estos procedimientos se realizaron sin ninguna asistencia médica, lo que puso en grave riesgo su vida y terminó de destrozar su salud emocional.
La pareja fue capturada en Ibagué y ahora enfrenta una larga lista de delitos que incluyen acceso carnal violento agravado, tortura agravada, pornografía con menores y hasta inducción al suicidio. A pesar de la contundencia de los relatos presentados por el ente acusador, los procesados no aceptaron los cargos imputados, mientras la justicia avanza para que este horror no quede impune.



