En una sentencia de 558 páginas, la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá condenó a tres exjefes paramilitares de las Autodefensas Campesinas de Meta y Vichada (ACMV) por crímenes enfocados en la degradación de las mujeres. La decisión judicial reconoció que las prácticas violentas contra las mujeres no fueron hechos aislados, sino una práctica sistemática para ejercer control social mediante métodos violentos adicionales a las armas.
Violencia basada en género como estrategia de guerra
La justicia evidenció que los condenados utilizaron la violencia sexual y de género como una herramienta para marcar la guerra en el cuerpo de las víctimas. La Sala determinó que estas acciones buscaban someter a las comunidades y perpetuar el poder paramilitar en la región.
Detalles de la condena
Los tres exjefes paramilitares fueron hallados responsables de múltiples delitos que incluyen violencia sexual, desplazamiento forzado y desaparición. La sentencia subraya que estos crímenes fueron parte de un patrón sistemático que afectó a mujeres en los departamentos de Meta y Vichada.
El fallo del Tribunal Superior de Bogotá representa un avance en la lucha contra la impunidad en casos de violencia de género cometidos durante el conflicto armado colombiano. Además, establece un precedente importante al reconocer que la violencia contra las mujeres fue una estrategia deliberada de control social y territorial.



