Concejal del Partido Liberal asesinado en ataque armado en Soledad
En un hecho que ha conmocionado a las regiones del Atlántico y Bolívar, el concejal Óscar Antonio Montilla Iriarte, de 56 años de edad, fue asesinado a bala en las últimas horas mientras se encontraba en su negocio de venta de queso, ubicado en el barrio Las Gaviotas del municipio de Soledad, departamento del Atlántico.
Detalles del ataque y captura de presuntos responsables
El ataque armado ocurrió cuando el funcionario público, quien ejercía como concejal del Partido Liberal en el municipio de Calamar, Bolívar, se encontraba atendiendo su establecimiento comercial. Las circunstancias específicas del crimen aún no han sido completamente reveladas por las autoridades, quienes mantienen una investigación activa sobre el caso.
Tras el homicidio, unidades de la Policía Nacional lograron la captura de tres hombres que han sido señalados como presuntos responsables del asesinato del edil liberal. Los detenidos fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales correspondientes para el proceso legal que determine su responsabilidad en los hechos.
Reacción institucional y homenaje al concejal
El Concejo Municipal de Calamar, Bolívar, se pronunció oficialmente a través de sus redes sociales, lamentando profundamente el asesinato de Montilla Iriarte y expresando su rechazo contundente a este acto de violencia. La corporación municipal extendió su solidaridad a los familiares, amigos y allegados del concejal fallecido.
En su comunicado, el Concejo de Calamar destacó que "Óscar fue un servidor público comprometido, un hombre íntegro y un líder cercano a la comunidad, que dedicó su vida al trabajo honesto y al bienestar del municipio". Además, resaltaron que su vocación de servicio, calidad humana y amor por Calamar dejan una huella imborrable en la corporación y en quienes tuvieron el privilegio de conocerlo y trabajar junto a él.
Contexto de violencia contra líderes y funcionarios
Este crimen se suma a una serie de hechos violentos que afectan a líderes sociales y funcionarios públicos en diversas regiones de Colombia, manteniendo la atención de las autoridades y de la opinión pública sobre la seguridad de quienes ejercen cargos de representación popular.
El asesinato de Montilla Iriarte representa un duro golpe para la administración local de Calamar y para la comunidad que lo eligió como su representante. Las investigaciones continúan para establecer los móviles exactos del crimen y determinar si existen vínculos con otros casos de violencia política en la región.