Un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en establecimiento carcelario contra cuatro presuntos integrantes de una organización dedicada al hurto y estafa mediante falsas transacciones de vehículos. La decisión afectó a tres hombres y una mujer, tras el análisis de las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la Nación.
Según informó Citytv, la mujer señalada no pudo contener las lágrimas y lloró en plena audiencia al confirmarse que su solicitud de casa por cárcel fue negada, por lo que deberá cumplir la medida en prisión. La defensa había solicitado la detención domiciliaria, pero el despacho judicial negó la petición tras evaluar la gravedad de los hechos y el material probatorio.
¿Cómo funcionaba la modalidad de estafa?
De acuerdo con la información proporcionada por la Fiscalía durante las audiencias, la banda operaba bajo un esquema de engaño estructurado que comenzaba con el contacto directo a los propietarios de vehículos. Los señalados se acercaban a los ciudadanos interesados en vender sus bienes para iniciar un proceso de negociación que aparentaba ser legal y formal.
En el relato de la fiscal del caso, se explicó detalladamente el procedimiento: "Se encargaban de realizar un avalúo visual, de observar el vehículo y de ponerle un precio, suscribir un contrato de compraventa que era firmado presuntamente por el representante legal de dicha empresa". Bajo esta fachada corporativa, los procesados convencían a las víctimas de entregar sus automóviles con la promesa de un pago fraccionado que resultaba ser inexistente.
El método de pago consistía en un esquema de desembolso que generaba confianza inicial: "Prometían entregar el 10 por ciento al inicio de la entrega del vehículo al presunto concesionario en efectivo y el 90 por ciento del valor prometido a los 15 días hábiles mediante una consignación bancaria", detalló la Fiscalía. No obstante, una vez que el vehículo estaba en poder de la banda, el dinero restante nunca llegaba a las cuentas de los vendedores originales.
Millonarias pérdidas y afectación en Bogotá e Ibagué
Las investigaciones indican que el impacto económico de estas actividades delictivas es considerable. Se estima que las pérdidas superan al menos los 12 millones de pesos, con al menos 12 víctimas identificadas hasta el momento en las ciudades de Bogotá e Ibagué. La organización no se limitaba a engañar a quienes vendían, sino que también defraudaba a ciudadanos que buscaban adquirir un medio de transporte.
Según la Fiscalía, los procesados presuntamente vendían los automóviles obtenidos de forma irregular a otras personas que desconocían el origen de los bienes. La funcionaria judicial indicó que los implicados "lograron captar personas interesadas en la adquisición de esos automotores, quienes convencidos de la disponibilidad de estos bienes y con precios muy llamativos al ser por debajo del mercado, adelantaban ese trámite de compraventa". En esta segunda etapa del engaño, las nuevas víctimas entregaban dinero en efectivo de manera personal por vehículos que, finalmente, nunca recibían.
El desenlace judicial y la reacción de los procesados
Durante la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento, la defensa de los implicados solicitó la detención domiciliaria. Sin embargo, tras evaluar la gravedad de los hechos y el material probatorio, el despacho judicial negó la petición de casa por cárcel. En ese momento, la mujer procesada rompió en llanto tras la decisión de trasladarla a un centro de reclusión.
Además de las estafas con vehículos, a esta organización se le señala de estar vinculada con el robo de teléfonos celulares. Las autoridades continúan las investigaciones para determinar si existen más ciudadanos afectados por esta red que utilizaba mensajes de texto y llamadas telefónicas para atraer a sus víctimas antes de desaparecer con el capital y los bienes.



