Operación de alto impacto desarticula red de extorsión en los Llanos Orientales
En un golpe contundente contra el crimen organizado, las autoridades colombianas lograron la captura de los dos extorsionistas más buscados del país en la ciudad de Villavicencio, capital del departamento del Meta. La operación, ejecutada de manera conjunta por el Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA) de la Policía Nacional y el Comando de Operaciones Especiales (COPES) de las Fuerzas Militares, culminó con la detención de los peligrosos cabecillas conocidos como alias Niño y alias Marcos.
Los criminales más buscados del país
Los individuos capturados han sido identificados como John Freddy, alias Niño, y su cómplice alias Marcos, quienes ejercían el liderazgo del frente Iván Merchán, una estructura disidente de las antiguas FARC que opera principalmente en la región de los Llanos Orientales. El Ministerio de Defensa había establecido una recompensa de hasta 1.000 millones de pesos por información que condujera a su captura, reflejando la alta peligrosidad de estos sujetos.
Según el coronel Édgar Correa, director del GAULA, "la Policía Nacional, a través del GAULA, con el apoyo del COPES y en coordinación con la Fiscalía, capturó en la ciudad de Villavicencio a John Freddy, o Niño, y a alias Marcos, cabecillas del frente Iván Merchán en el departamento del Meta". Esta operación representa el resultado de meses de trabajo de inteligencia y coordinación interinstitucional.
Una década de terror y extorsión
Alias Niño cuenta con aproximadamente 10 años de trayectoria criminal, durante los cuales habría estado extorsionando sistemáticamente a diversos sectores productivos de la región. Sus víctimas incluían:
- Comerciantes y transportadores
- Ganaderos y productores agropecuarios
- Pobladores de municipios como Lejanías, San Juan de Arama y La Uribe
- Habitantes de Vista Hermosa, Granada y Puerto Lleras
- Comunidades de Puerto Rico, Puerto Concordia y La Macarena
Los métodos empleados por esta organización criminal eran particularmente intimidantes. Mediante panfletos de citación, obligaban a sus víctimas a pagar sumas que oscilaban entre 5 y 400 millones de pesos, utilizando herramientas tecnológicas como audios de WhatsApp y videos amenazantes para generar terror.
Impacto en la región y continuidad de las investigaciones
Este modus operandi había generado un clima de temor generalizado entre la población civil y los sectores productivos del Meta y los Llanos Orientales en general, afectando significativamente la tranquilidad y el desarrollo económico de las comunidades. Las autoridades señalan que estos criminales tenían completamente azotado al comercio de la región.
Las investigaciones continúan en curso para identificar a otros cabecillas de las disidencias de las FARC que también estarían ejecutando actividades de extorsión en diferentes regiones del país. Las líneas de investigación permanecen activas con el objetivo de desarticular completamente estas estructuras criminales que amenazan la seguridad nacional.
Esta captura representa un avance significativo en la lucha contra el crimen organizado en Colombia, demostrando la efectividad del trabajo coordinado entre las diferentes fuerzas de seguridad del Estado. Las autoridades reiteran su compromiso con la protección de los ciudadanos y el combate frontal contra todas las formas de delincuencia que afectan el territorio nacional.



