Una década de infiltración criminal: la caída de alias Johana en Montería
En un operativo conjunto ejecutado por la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) y la Fiscalía General de la Nación, las autoridades lograron la captura de Luz Daris Ramos Barón, conocida en el bajo mundo como alias Johana. La detención se concretó en el barrio Buenavista de Montería, capital del departamento de Córdoba, poniendo fin a una trayectoria criminal que se extendía por aproximadamente diez años dentro de las estructuras del Clan del Golfo.
La poderosa mujer detrás de la logística armada
Según los expedientes judiciales, alias Johana fue designada directamente por alias El Cura, identificado como el tercer cabecilla del grupo narcoparamilitar, para dirigir la expansión territorial hacia siete municipios estratégicos del norte del Valle del Cauca. Estos incluyen Riofrío, La Unión, El Dovio, Trujillo, Roldanillo, Bolívar y Versalles, con punto de partida en el corregimiento de Bajo Calima.
Su ascenso dentro de la organización fue progresivo y metódico. Entre 2016 y 2020 figuró como integrante de la estructura comandada por Jairo de Jesús Durango Restrepo. Posteriormente, entre 2020 y 2021, asumió como coordinadora logística de la Subestructura Carretera. En 2021 fue ubicada como cabecilla financiera en la zona del suroriente del Baudó, para luego ser trasladada al Valle del Cauca, donde desde 2022 ejercía como cabecilla logística de la Subestructura Valle.
Funciones críticas y red de apoyo criminal
Las investigaciones revelan que sus responsabilidades dentro del grupo armado eran múltiples y de alto impacto operativo:
- Suministro permanente de víveres y dotaciones para el componente armado
- Pago completo de nóminas a los integrantes de la estructura criminal
- Recarga y mantenimiento de antenas satelitales Starlink para comunicaciones
- Transmisión de información estratégica y órdenes del llamado "Estado Mayor"
- Coordinación de desplazamientos seguros para miembros armados
- Apoyo directo al mando militar bajo las órdenes de alias Mayupa
El Cañón de Garrapatas ocupaba un lugar central en su operación logística, funcionando como corredor estratégico que conecta con rutas hacia el Pacífico, tradicionalmente utilizadas para el tráfico de estupefacientes.
La cédula falsa y los intentos de evasión
Un dato revelador de la captura fue el intento de alias Johana por evadir su identificación. Cuando fue requerida por los uniformados, presentó una fotocopia de cédula de ciudadanía a nombre de Yessica Johana Oquendo López. Sin embargo, la verificación posterior mediante trazabilidad documental confirmó que se trataba de un registro completamente falso, fabricado específicamente para burlar los controles de autoridad y mantener su anonimato criminal.
Vínculos sentimentales y transmisión de inteligencia
Los reportes de inteligencia han establecido una conexión adicional preocupante: alias Johana mantenía una relación sentimental con alias Mayupa, identificado como el segundo cabecilla de la Subestructura Valle del Clan del Golfo. Este vínculo personal facilitaba la transmisión fluida de información estratégica y fortalecía la coordinación interna del grupo armado.
Su capacidad para articular la logística del componente armado bajo el mando de Mayupa garantizaba no solo el abastecimiento material, sino también la movilidad y el flujo de información que sustentaban la capacidad operativa de la organización en el norte del Valle del Cauca.
La captura de alias Johana representa un golpe significativo a las estructuras logísticas del Clan del Golfo, desarticulando una red que había demostrado notable resiliencia y capacidad de adaptación durante una década de actividades criminales. Las autoridades continúan investigando los alcances completos de su operación y sus conexiones con otros cabecillas de la organización narcoparamilitar.
