Un operativo simultáneo desarrollado en Barranquilla, Soledad y Galapa permitió la captura de nueve presuntos integrantes del grupo delincuencial organizado ‘Los Costeños’, señalados de integrar una estructura dedicada de manera sistemática a la extorsión contra comerciantes en el área metropolitana. Las detenciones, efectuadas mediante órdenes judiciales, representan un nuevo golpe a una de las organizaciones criminales con mayor injerencia histórica en la criminalidad urbana del Atlántico.
El procedimiento fue ejecutado por unidades del Gaula de la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, y se concentró en desarticular una red que, según las investigaciones, se encargaba de imponer cobros ilegales mediante amenazas directas y acciones violentas contra establecimientos comerciales.
Métodos de intimidación y rentas ilegales
De acuerdo con el expediente judicial, los integrantes de esta estructura recurrían a disparos contra fachadas, distribución de panfletos extorsivos y llamadas o videollamadas intimidatorias para presionar a sus víctimas y asegurar el pago periódico de cuotas. Las autoridades estiman que la red criminal obtenía rentas ilegales mensuales que oscilaban entre los 100 y 150 millones de pesos, recursos que provenían principalmente de pequeños y medianos comerciantes sometidos a intimidación constante.
Cabecillas dentro del operativo
Entre los capturados figuran alias ‘Isra’, señalado como presunto cabecilla de zona con control criminal en el municipio de Galapa, y alias ‘Bobi’, identificado como cabecilla con influencia en sectores del suroccidente de Barranquilla. Ambos, según las autoridades, cumplían funciones de coordinación, control territorial y recaudo de las exigencias económicas impuestas a las víctimas.
Durante los allanamientos fueron incautados siete teléfonos celulares, que serían parte fundamental del andamiaje operativo de la estructura, utilizados para realizar llamadas extorsivas, enviar mensajes intimidatorios y coordinar los movimientos de cobro en los distintos puntos del área metropolitana.
Antecedentes judiciales
En conjunto, los nueve capturados registran cerca de 20 anotaciones judiciales por distintos delitos, entre ellos porte ilegal de armas de fuego, hurto calificado, tráfico de estupefacientes, lesiones personales, violencia intrafamiliar, extorsión, receptación y uso de documento falso. Para los investigadores, este historial evidencia un patrón de reincidencia delictiva y la consolidación de trayectorias criminales que terminan convergiendo en economías ilegales como la extorsión.
‘Los Costeños’, cara del crimen en el Atlántico
La captura de esta célula ocurre en un contexto en el que ‘Los Costeños’ han sido señalados reiteradamente como una de las principales estructuras responsables de delitos de alto impacto en Barranquilla y su área metropolitana, en especial extorsión, homicidios selectivos y control territorial de economías ilegales. Durante los últimos años, esta organización ha operado bajo un modelo descentralizado, con cabecillas por zonas o barrios, encargados de ejercer presión directa sobre comerciantes, transportadores y otros sectores económicos. Esta lógica ha permitido que, pese a capturas sucesivas, la estructura se reacomode y mantenga su capacidad de intimidación en determinados territorios.
Para las autoridades, la extorsión se ha convertido en uno de los pilares financieros de estos grupos, al tratarse de un delito de bajo costo operativo y alto impacto económico. En muchos casos, las víctimas optan por guardar silencio por temor a represalias, lo que facilita la persistencia del fenómeno y dificulta su judicialización.
Declaraciones oficiales
Miguel Andrés Camelo Sánchez, comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, señaló que este resultado forma parte de una ofensiva sostenida contra las estructuras criminales que afectan la seguridad y la economía de la ciudad y los municipios cercanos. Según indicó, la captura de cabecillas de zona permite debilitar las redes de mando y recaudo que sostienen estas organizaciones. No obstante, expertos en seguridad urbana han advertido que la desarticulación de una sola estructura no implica la erradicación automática del delito, pues la extorsión continúa siendo un fenómeno dinámico que se adapta con rapidez a los cambios operativos y judiciales.
En Galapa, Soledad y Barranquilla, comerciantes han denunciado de manera reiterada que los cobros ilegales afectan su sostenibilidad económica y los obligan a trabajar bajo temor permanente. En muchos casos, el pago de extorsiones se normaliza como un “gasto más”, pese a su carácter ilegal, lo que evidencia la profundidad del problema.
Llamado a la denuncia
La Policía recordó que la denuncia oportuna es clave para avanzar en las investigaciones y frenar la expansión de estas estructuras. Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para utilizar los canales habilitados, como la línea 123, la línea 165 del Gaula y la línea contra el crimen 317 896 5523, con el fin de reportar amenazas o hechos extorsivos.



