Violento asesinato en Magangué deja a comunidad en estado de shock
Un nuevo hecho de sangre ha conmocionado al municipio de Magangué, en el departamento de Bolívar, luego de que Pedro Manuel Benítez Larios, de 45 años de edad, fuera asesinado a tiros en la noche del jueves 16 de abril. El crimen se registró al interior de un establecimiento comercial ubicado en el barrio Miraflores, específicamente en un billar donde la víctima se encontraba departiendo con amigos.
Modus operandi de los agresores
Según testimonios recogidos en el lugar, los presuntos sicarios llegaron al sitio montados en una motocicleta. Uno de ellos descendió del vehículo e ingresó al billar sin levantar sospechas entre los presentes, aparentemente con la clara intención de ejecutar el ataque. El informe preliminar de la Policía de Bolívar indica que el agresor interceptó a Benítez Larios y, sin mediar palabra alguna, le disparó en repetidas ocasiones con un arma de fuego.
La víctima cayó al suelo en medio de un charco de sangre, quedando gravemente herida y en estado de inconsciencia. Testigos que presenciaron la escena con temor e impotencia reaccionaron de inmediato, trasladándolo de urgencia al Hospital La Divina Misericordia. Sin embargo, minutos después de su llegada, el personal médico confirmó su fallecimiento debido a la gravedad de las heridas recibidas.
Huida y operativo de búsqueda
Tras cometer el crimen, los responsables huyeron rápidamente del sitio con rumbo desconocido, lo que activó de inmediato un operativo de búsqueda por parte de las autoridades en distintos sectores del municipio. Al centro asistencial llegaron funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación, quienes se encargaron de realizar los actos urgentes y dar inicio a las investigaciones correspondientes para esclarecer lo sucedido.
Posibles móviles del crimen
De manera preliminar, las autoridades manejan como principal hipótesis que este homicidio estaría relacionado con acciones del grupo armado organizado conocido como Clan del Golfo, presuntamente en medio de retaliaciones por disputas ligadas al control del tráfico de sustancias estupefacientes en la zona. Asimismo, se conoció que el establecimiento donde ocurrió el ataque pertenecería a un hermano de la víctima, cuyo paradero actual es desconocido y quien podría estar vinculado a las circunstancias que rodean este caso.
Las autoridades continúan adelantando las investigaciones para dar con el paradero de los responsables y esclarecer los móviles exactos de este nuevo hecho violento que enluta a una familia en Bolívar. La comunidad del barrio Miraflores permanece consternada por la violencia que irrumpió en un espacio de esparcimiento, generando interrogantes sobre la seguridad en la región.



