La senadora Paloma Valencia denunció un nuevo presunto plan de atentado en su contra, el cual sería atribuido a disidencias de las Farc. Según información de inteligencia, estos grupos armados habrían ofrecido hasta 2.000 millones de pesos por atentar contra su vida. La advertencia, divulgada por la congresista, encendió alertas sobre la seguridad de líderes políticos en el actual contexto de orden público.
Detalles del plan de atentado
De acuerdo con la investigación preliminar, el posible ataque estaría siendo coordinado por miembros del frente 42 de las disidencias de las Farc. La senadora aseguró que las autoridades le comunicaron detalles del plan: “He recibido información muy grave sobre un atentado en mi contra”, señaló, mientras advirtió sobre la necesidad de tomar medidas urgentes.
La alerta incluye la supuesta oferta económica de 2.000 millones de pesos, una cifra que evidencia el nivel de riesgo y la capacidad de financiación de estos grupos armados ilegales. La senadora indicó que los datos provienen de inteligencia estatal, lo que refuerza la preocupación institucional. “Las disidencias estarían detrás de este plan”, afirmó, insistiendo en que no se trata de una amenaza aislada. Adicionalmente, la candidata presidencial solicitó a las autoridades garantizar su protección y avanzar en la identificación de los responsables.
Reacción de las autoridades y medidas de seguridad
Tras la denuncia, los organismos de seguridad están evaluando la veracidad y alcance de la amenaza. Las autoridades habrían reforzado los esquemas de protección de la congresista, en línea con los protocolos establecidos para funcionarios en riesgo. Este tipo de medidas suelen incluir ajustes en seguridad personal, movilidad y vigilancia.
La situación también pone de relieve los desafíos persistentes en materia de seguridad para figuras políticas en Colombia. Aunque no se han confirmado capturas relacionadas con este caso, las investigaciones continúan en curso. La senadora reiteró la importancia de que el Estado actúe con contundencia frente a este tipo de amenazas, que calificó como un atentado contra la democracia.
Contexto de seguridad y riesgos para líderes políticos
El señalamiento contra disidencias de las Farc ocurre en un momento en que estos grupos mantienen presencia activa en varias zonas del país, pese a los acuerdos de paz firmados en 2016. Las disidencias han sido responsables de múltiples acciones armadas, extorsiones y amenazas contra líderes sociales y políticos, lo que mantiene latente el riesgo de violencia.
Por lo tanto, la denuncia de la senadora se suma a otras alertas recientes sobre posibles atentados contra candidatos presidenciales. La combinación de capacidad financiera, control territorial y redes criminales convierte a estas disidencias en actores con potencial para ejecutar ataques de alto impacto. La congresista insistió en que su denuncia busca prevenir un hecho violento y alertar sobre la gravedad de la situación: “Es fundamental que el país conozca lo que está pasando”, manifestó, mientras pidió respaldo institucional. El caso reabre el debate sobre la necesidad de fortalecer las estrategias de inteligencia y protección en el país.



