Periodista sufre agresión física durante concentración política en Villavicencio
Un violento altercado se registró este viernes en la Plaza de Los Libertadores de Villavicencio, donde varios integrantes de la Guardia Indígena rodearon y empujaron al periodista Carlos Ayala Orozco mientras este grababa con su teléfono celular un acto político convocado por sectores del Pacto Histórico. El incidente ocurrió durante una concentración en respaldo al senador y precandidato presidencial Iván Cepeda, generando preocupación por las garantías para el ejercicio periodístico en contextos de alta tensión política.
Fuerza bruta contra la prensa
Según testigos presenciales, el comunicador fue abordado por varios asistentes al evento luego de que publicara videos cuestionando la asistencia a la concentración y haciendo referencia a la presencia de comunidades indígenas trasladadas desde otras regiones. En medio del forcejeo, Ayala Orozco cayó al suelo antes de que otras personas intervinieran para separar a los involucrados. Uniformados de la Policía Nacional actuaron para evitar que la situación escalara y permitieron que el periodista se retirara del lugar.
El concejal de Bogotá Daniel Briceño confirmó que acompañará al periodista ante la Fiscalía General de la Nación para formalizar la denuncia correspondiente. "Iremos junto a Carlos Ayala a la justicia a pedirles que investiguen. Ojalá que la Fiscalía no mire para otro lado", declaró Briceño a través de sus redes sociales.
Reacciones políticas inmediatas
El abogado y precandidato presidencial Abelardo de la Espriella rechazó categóricamente la agresión, sosteniendo que "nada justifica la intimidación" contra profesionales de la comunicación. Por su parte, el dirigente político Enrique Gómez calificó lo ocurrido como "el reflejo del terror" y expresó su solidaridad con el periodista agredido.
Enrique Gómez afirmó en sus declaraciones públicas: "Lo que pasó hoy en Villavicencio es el reflejo del terror que quiere sembrar Cepeda en Colombia. La unión de lo más siniestro del país —paramilitarismo de izquierda, guerrilla y corrupción política— se tomó las calles para silenciar a quienes los denuncian".
Contexto preocupante para la libertad de prensa
La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) ha advertido reiteradamente que los periodos de alta tensión política agravan significativamente los riesgos para el ejercicio periodístico en Colombia. La organización documentó 469 agresiones contra 305 periodistas durante el año 2025, señalando que, aunque hubo una reducción numérica frente al año anterior, la violencia registrada tuvo impactos más severos y preocupantes.
Según el análisis de la FLIP, "las amenazas y la violencia contra periodistas no solo buscan silenciar investigaciones incómodas, sino restringir el derecho de la ciudadanía a estar informada", un fenómeno que favorece escenarios de censura y limita considerablemente la circulación de información clave durante coyunturas políticas decisivas.
Carlos Ayala Orozco denunció públicamente la agresión sufrida y anunció que evalúa interponer todas las acciones legales disponibles para garantizar que este tipo de hechos no queden en la impunidad. El periodista mantiene una posición firme en defensa del derecho a informar y ser informado, principios fundamentales en cualquier democracia.