Taxista de Bogotá ideó sofisticado método criminal para estafar más de 300 millones de pesos
Cuando las autoridades lo capturaron en la localidad de Suba, fue sorprendido con más de 30 tarjetas bancarias que pertenecían a sus víctimas. Juan Carlos Naranjo Becerra, un taxista que aparentaba ser inofensivo, había desarrollado un sistema criminal que engañó a decenas de pasajeros en la capital colombiana.
El engaño perfecto dentro del taxi
Este conductor recorría las calles de Bogotá recogiendo pasajeros que, al momento de pagar el servicio, caían en su trampa perfectamente orquestada. Ofrecía amablemente el uso de datáfono para facilitar los pagos, especialmente cuando las personas no contaban con efectivo disponible.
Sin embargo, detrás de esta aparente comodidad se escondía un plan meticuloso. El taxista aprovechaba la situación para realizar un rápido "cambiazo", sustituyendo las tarjetas bancarias originales por réplicas de plástico casi idénticas. La maniobra duraba apenas unos minutos y los pasajeros no se percataban inmediatamente del intercambio.
Modus operandi sistemático durante cinco años
La fiscalía del caso reveló que Naranjo había desplegado este método de manera reiterada durante los años 2021, 2022, 2023, 2024 y 2025. Su estrategia consistía en:
- Exigir la cancelación del servicio mediante tarjeta bancaria
- Simular problemas técnicos con el datáfono para ganar tiempo
- Realizar el cambio de tarjetas con destreza manual
- Utilizar las tarjetas robadas en cajeros automáticos cercanos
"Durante estos años, desplegó de manera reiterada un modus operandi con el fin de obtener el pago de servicios de transporte mediante este engaño", explicó la fiscal asignada al caso.
Captura y evidencias contundentes
Lo que el taxista no anticipó fue que múltiples víctimas presentaron denuncias con características similares, lo que permitió a las autoridades identificar un patrón sistemático. Las investigaciones condujeron a su captura en Suba, donde fue encontrado con:
- 34 tarjetas bancarias de diversas entidades financieras
- Dos datáfonos utilizados en las estafas
- Dos teléfonos celulares
- Dinero en efectivo producto de los retiros
- Tres tarjetas adicionales (crédito y débito)
- Dos credenciales de identificación
Se estima que el monto total de los robos superó los 379 millones de pesos, afectando a un mínimo de 35 personas que confiaron en su servicio de transporte. Un juez de control de garantías decidió enviarlo a prisión mientras avanza el proceso judicial en su contra.
Este caso evidencia cómo los delincuentes aprovechan la confianza de los ciudadanos y la cotidianidad de los servicios de transporte para cometer estafas de gran magnitud. Las autoridades recomiendan a los usuarios estar atentos durante las transacciones con tarjetas y verificar siempre que recuperan su plástico original después de cada pago.