Inpec ordena creación de centro especial de reclusión para alias 'El Pastuso' en comando policial
En una resolución que ha generado intenso debate, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) autorizó el traslado del contratista Luis Eduardo López Rosero, condenado en el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), desde Bogotá hasta su ciudad natal de Pasto.
Un centro especial en comando policial
La polémica decisión, conocida en exclusiva por Noticias RCN, establece la creación de un centro especial de reclusión dentro del Comando de Policía de Pasto específicamente para albergar a López Rosero, quien es más conocido con el alias de 'El Pastuso'. Según fuentes internas del Inpec consultadas por este medio, el contratista sería la única persona privada de la libertad dentro de dicha instalación policial.
El traslado se concretó el pasado viernes 13 de febrero, cuando 'El Pastuso' fue movilizado desde la Escuela de Carabineros de Bogotá, donde se encontraba recluido, hasta la capital nariñense. La resolución del Inpec no solo avala este cambio de ubicación, sino que ordena expresamente la habilitación del espacio especial dentro del comando policial.
El caso que conmocionó al país
Luis Eduardo López Rosero saltó a la notoriedad pública en 2024 cuando estalló el monumental escándalo de corrupción al interior de la UNGRD. La Fiscalía General de la Nación lo señaló como responsable de direccionar contratos millonarios y de apropiarse indebidamente de cuantiosos recursos públicos que estaban destinados a atender la crítica crisis por falta de agua en el departamento de La Guajira.
El contratista logró una condena mediante un preacuerdo con la entidad acusadora, pero ahora su situación carcelaria ha vuelto a centrar la atención nacional. Mientras otros implicados en el mismo caso, como Sandra Ortiz, Andrés Calle e Iván Name, permanecen recluidos en el Centro de Carabineros y la cárcel La Picota en Bogotá, 'El Pastuso' disfruta de una disposición penitenciaria radicalmente diferente.
Cuestionamientos y defensa legal
La decisión del Inpec ha levantado una serie de interrogantes entre expertos y la opinión pública:
- ¿Por qué no fue trasladado a la cárcel de Pasto, que es la institución penitenciaria regular de la región?
- ¿Representa esta medida un trato especial y preferencial para uno de los protagonistas del mayor escándalo de corrupción en la historia reciente de Colombia?
- ¿Qué criterios técnicos y de seguridad justifican la creación de un centro exclusivo dentro de una estación de Policía?
Frente a estas críticas, el abogado defensor de López Rosero, Francisco Bernate, ha salido al paso argumentando que el traslado "no supone un beneficio adicional" para su cliente, sino que simplemente hace parte de su derecho legal a cumplir la condena en su ciudad de residencia habitual. Sin embargo, esta explicación no ha logrado disipar las suspicacias que rodean el caso.
La creación de un centro de reclusión individual dentro de una instalación policial, en lugar de utilizar el sistema carcelario ordinario, marca un precedente preocupante en el tratamiento de casos de alta corrupción. Observadores del sistema judicial colombiano han expresado su preocupación por lo que podría interpretarse como una diferenciación en el rigor aplicado a condenados según su perfil o influencias.