Estados Unidos despliega drones kamikaze LUCAS contra Irán en escalada militar de Trump
Drones kamikaze LUCAS de EE.UU. listos para atacar Irán

Estados Unidos activa su primera unidad de drones kamikaze LUCAS ante posible conflicto con Irán

El Comando Central de Estados Unidos ha confirmado la operatividad de su primera unidad de drones kamikaze, conocida como Task Force Scorpion, que podría participar en eventuales ataques contra Irán si el presidente Donald Trump decide avanzar por la vía militar. Esta revelación, realizada por el portavoz Tim Hawkins a Bloomberg, marca un giro estratégico significativo en la postura militar estadounidense.

Despliegue militar histórico en Medio Oriente

Esta unidad forma parte del mayor despliegue militar estadounidense en la región desde la invasión de Irak en 2003, ordenado por Trump para forzar a Teherán a negociar sobre su programa nuclear. El despliegue incluye:

  • El portaviones USS Gerald Ford, considerado el mayor buque de guerra de su clase en el mundo
  • El USS Abraham Lincoln, de propulsión nuclear clase Nimitz
  • Varios destructores y decenas de cazas
  • Miles de soldados desplegados en numerosas bases militares

Mientras este músculo militar se refuerza, las conversaciones diplomáticas continúan. Este jueves, delegaciones de Washington y Teherán se reunieron en Ginebra, donde el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abás Araqchi, calificó los diálogos como "muy intensos y serios" y anunció una posible nueva ronda en una semana.

Revolución en la estrategia de drones

La Task Force Scorpion representa una evolución fundamental en la doctrina militar estadounidense. Según la analista de defensa Anna Miskelley de Forecast International, "marca un giro que se aleja de la dependencia de plataformas multimillonarias como el MQ-9 Reaper, que son cada vez más difíciles de justificar en conflictos de alto desgaste".

La unidad opera con el Sistema de Ataque de Combate No Tripulado de Bajo Costo, donde cada dron LUCAS cuesta aproximadamente 35.000 dólares, una fracción del precio de plataformas tradicionales. Estos drones, fabricados por SpektreWorks de Arizona, pueden utilizarse para:

  1. Ataques unidireccionales (misiones suicidas)
  2. Operaciones de reconocimiento
  3. Misiones marítimas especializadas

Inspiración iraní y lecciones de Ucrania

Paradójicamente, los drones LUCAS son una versión inversa del Shahed-136 iraní, ampliamente utilizado por Rusia en la guerra contra Ucrania. Este desarrollo refleja la adaptación de Washington a una realidad bélica donde los drones kamikaze, baratos y masivos, han demostrado eficacia para saturar defensas y desgastar al enemigo.

La posible utilización de estos aparatos en un conflicto con Irán tendría un valor simbólico crucial: marcaría la entrada formal de esta nueva unidad en combate y validaría el mandato del secretario de Defensa, Pete Hegseth, de acelerar la integración de vehículos aéreos no tripulados en la doctrina militar estadounidense.

Capacidades operativas y objetivos potenciales

Con una carga útil de 18 kilos, los drones LUCAS no están diseñados para destruir instalaciones nucleares fortificadas, pero podrían desempeñar un papel clave en campañas de desgaste. Según Bryan Clark, analista del Hudson Institute y ex planificador estratégico de la Armada estadounidense, "esta fuerza sería una forma eficaz de atacar objetivos más vulnerables y distribuidos en Irán".

Entre los objetivos potenciales se incluyen:

  • Instalaciones de producción de misiles
  • Redes de carreteras estratégicas
  • Bases de lanzamiento de misiles
  • Infraestructura logística militar

Una característica innovadora es su integración con la red de Comunicaciones de Sistemas No Tripulados Multidominio (MUSIC), permitiéndoles actuar como nodos de comunicaciones en entornos saturados y mantener control sobre otras plataformas no tripuladas.

Clark añadió que Irán "ya no cuenta con una red de defensa aérea sólida, por lo que es posible que no pueda derribar muchos de estos dispositivos", aumentando su potencial de efectividad en una campaña aérea prolongada. Este despliegue representa no solo una escalada militar, sino una transformación fundamental en cómo Estados Unidos concibe y ejecuta la guerra moderna.