Atacante en zona arqueológica de Teotihuacán rendía culto a masacre de Columbine y figura nazi
El individuo responsable del tiroteo mortal registrado este lunes en la zona arqueológica de Teotihuacán, México, donde falleció al menos una turista canadiense y resultaron heridas otras trece personas, manifestaba una clara admiración por la masacre perpetrada en el instituto estadounidense de Columbine y por el dictador nazi Adolf Hitler, según revelan investigaciones difundidas este martes por medios mexicanos.
Evidencias inquietantes en la escena del crimen
En el lugar de los hechos, las autoridades encontraron un portarretratos con una imagen generada mediante inteligencia artificial que mostraba al propio atacante junto a Eric Harris y Dylan Klebold, los responsables de la matanza de Columbine en 1999, donde asesinaron a trece personas e hirieron a veinticuatro antes de suicidarse. La cadena de televisión Telediario, que tuvo acceso a detalles de la investigación, confirmó este hallazgo perturbador.
Coincidencia macabra: el ataque en Teotihuacán ocurrió precisamente un 20 de abril, misma fecha en que se produjo la masacre de Columbine y también el natalicio de Adolf Hitler. La investigación encontró además varias fotografías del agresor posando con el saludo nazi, junto con otras pruebas que apuntan hacia una ideología extremista bien definida.
Identificación y perfil del tirador
El atacante, identificado como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años y residente de la Ciudad de México, falleció en el lugar. Aún no está completamente esclarecido si su muerte fue producto de un suicidio o de los disparos intercambiados con elementos de la Guardia Nacional que respondieron al ataque.
Entre las pertenencias encontradas junto a su cuerpo se hallaron un revólver, un cuchillo táctico y una mochila que contenía libros y fotografías. Su identificación fue posible gracias al descubrimiento de una credencial de elector en el sitio.
Vínculos con subcultura digital violenta
En la imagen generada por inteligencia artificial, Jasso Ramírez portaba una playera con la leyenda "Disconnect and Self-Destroy" ("Desconecte y autodestrúyase"), frase directamente asociada a la True Crime Community (TCC), una subcultura digital global que glorifica a asesinos de masas. Aunque se trata de un movimiento descentralizado, se han identificado conexiones entre la TCC y otras comunidades de extrema derecha, con orígenes que se remontan a foros de internet surgidos tras la masacre de Columbine.
Patrón preocupante: este no es un caso aislado. En Argentina, un joven de 15 años inspirado por la misma subcultura mató a un niño e hirió a otros ocho en una escuela de Santa Fe el pasado 30 de marzo. Según datos del Institute for Strategic Dialogue (ISD), entre enero de 2024 y septiembre de 2025 se registraron al menos quince ataques vinculados a esta violenta subcultura en Estados Unidos.
Detalles operativos y víctimas
Un detalle particularmente inquietante descubierto por los investigadores fue que el atacante llevaba en su mano derecha un reloj con un cronómetro que marcaba cero al momento del hallazgo de su cuerpo, lo que sugiere una posible programación previa del momento exacto del tiroteo.
Según informó la Secretaría de Gobernación de México, entre las trece personas heridas se encuentran seis ciudadanos estadounidenses (cuatro mujeres y dos hombres adultos), tres colombianos (incluyendo un menor de 6 años y dos mujeres de 22 y 37 años), dos brasileñas (de 13 y 55 años), una canadiense de 29 años y un ruso de 32 años. Ocho de los lesionados permanecen hospitalizados, mientras que cinco ya recibieron el alta médica.
El ataque en una de las zonas turísticas más emblemáticas de México ha generado alarma no solo por la violencia desatada, sino por las claras conexiones ideológicas que apuntan hacia movimientos extremistas globales que encuentran en internet un espacio de radicalización y coordinación.



