Tragedia en tobogán de Chinácota: mujer muere tras salirse de atracción que recién inauguraban
Mujer muere en tobogán de Chinácota tras preguntar por seguridad

Tragedia en atracción turística de Chinácota deja una mujer muerta

Un día de vacaciones terminó en la peor de las tragedias para Camila García, una joven de 28 años que perdió la vida al salirse de un tobogán en un restaurante de Chinácota, Norte de Santander. La mujer, que iba a cumplir 30 años en breve, dejó en la orfandad a una hija de apenas 4 años y dejó sin sustento a su madre y hermano menor, a quienes mantenía económicamente.

Los últimos momentos de angustia

En un video que circula en redes sociales, se observa a Camila García momentos antes del fatal accidente. Con evidente nerviosismo, la joven preguntó a un asesor del lugar si alguien la recibiría al final del recorrido del tobogán, a lo que recibió una respuesta afirmativa. "Ella pregunta todavía que, si no se va a estrellar y ellos le dicen que no, que abajo la van a esperar", relata entre lágrimas Carmen Manrique, madre de la víctima.

Lamentablemente, durante el descenso en un neumático por la atracción que estaba recién inaugurada, Camila se salió del tobogán y sufrió graves golpes que, pese a recibir atención médica inmediata, le causaron la muerte. El restaurante activó todos los protocolos de seguridad y primeros auxilios, pero nada pudo salvar la vida de la joven.

El legado de una luchadora social

Camila García no era cualquier mujer. Hija de Carmen Manrique, una de las fundadoras de las madres comunitarias del Catatumbo por la paz y víctima del desplazamiento forzado, la joven había heredado el compromiso social de su progenitora. Trabajaba con la Alcaldía de Tibú en varios proyectos sociales y estudiaba para convertirse en profesional.

"Siempre se ponía las botas para ayudar a las campesinas de la región", recordó Carmen Elena García, presidenta de la asociación de madres del Catatumbo por la paz. La joven había trabajado en el Consejo Noruego, en la Cruz Roja, y siempre luchó por las mujeres migrantes y colombianos de bajos recursos.

Su labor incluía:

  • Atención a mujeres embarazadas de la región
  • Trabajo con familias campesinas del territorio
  • Apoyo a comunidades de bajos recursos
  • Defensa de los derechos de migrantes

Reacciones y exigencias tras la tragedia

Tras el fatal accidente, familiares y organizaciones sociales han exigido el cierre del restaurante y la suspensión definitiva del uso del tobogán, al considerarlo un riesgo para la vida de los visitantes. "Para ella, representa un riesgo para la vida de los visitantes", señalaron los allegados a la víctima.

El establecimiento comercial se pronunció lamentando profundamente lo sucedido y expresando sus condolencias a la familia de la joven. En un comunicado, indicaron que están dispuestos a colaborar con todas las investigaciones y entregar toda la información que ayude a entender este trágico accidente.

La entidad destacó que:

  1. Activaron inmediatamente los protocolos de emergencia
  2. Proporcionaron primeros auxilios a la víctima
  3. Están colaborando con las autoridades investigadoras
  4. Mantienen disposición para esclarecer los hechos

Una familia destrozada y una comunidad en duelo

Carmen Manrique, madre de Camila y sobreviviente del desplazamiento forzado que la llevó a refugiarse en Cúcuta, ahora enfrenta la pérdida de su hija mayor. La joven no solo era el sustento económico de la familia -incluyendo a su hermano de nueve años-, sino también una promesa de futuro para toda la comunidad del Catatumbo.

"Ella vino muy alegre a compartir con su familia", recordó Carmen entre sollozos, describiendo los últimos momentos de felicidad antes de la tragedia. La comunidad del Catatumbo, que tanto había luchado por la paz y la reconstrucción del territorio, ahora llora a una de sus hijas más comprometidas.

Las investigaciones continúan mientras la familia y la comunidad exigen justicia y medidas que eviten que tragedias como esta se repitan en los establecimientos turísticos de la región.