Militares enviados a prisión por torturar y asesinar a cachorro en el Valle del Cauca
Militares a prisión por torturar y matar cachorro en Valle

Militares enfrentan prisión por brutal maltrato animal en el Valle del Cauca

La Fiscalía General de la Nación confirmó que tres soldados profesionales han sido judicializados y dos de ellos enviados a prisión por la tortura y muerte de un cachorro recién nacido en el Valle del Cauca. Los hechos ocurrieron en un Puesto Avanzado de Infantería de Marina cercano al aeropuerto de Buenaventura.

Detalles del cruel incidente

Según la investigación del Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (GELMA) de la Fiscalía, los hechos sucedieron el 5 de febrero de 2026. Los acusados son:

  • Abel José Meza Gómez
  • Jorge Luis Benavides Alvear
  • John Sebastián Fajardo Padilla

Los militares habrían recogido al canino recién nacido de la vegetación circundante al puesto militar. Meza Gómez sujetó violentamente al animal, ejerciendo presión sobre su cuerpo y colocando su pierna entre el cuello y la cabeza del cachorro.

Escalada de violencia grabada en video

Durante la audiencia de imputación de cargos, el fiscal reveló detalles escalofriantes:

  1. Meza Gómez pateó y pisó repetidamente al cachorro mientras realizaba expresiones verbales como "Miren como le traqueó el cerebro".
  2. Jorge Luis Benavides se encargó de grabar en video todo el incidente, dando indicaciones verbales a sus compañeros para intensificar la tortura.
  3. Finalmente, Jhoan Sebastián Fajardo Padilla intervino para pisotear la cabeza del animal y asestarle un golpe mortal con un machete en el cuerpo.

Proceso judicial y medidas cautelares

El GELMA imputó a los tres uniformados por el delito de muerte animal agravada. El juez de control de garantías ordenó:

  • Prisión preventiva para Meza Gómez y Benavides Alvear
  • Libertad para Fajardo Padilla, quien aceptó los cargos y se declaró culpable, aunque queda vinculado al proceso

El fiscal destacó que el material audiovisual del crimen fue compartido no solo entre los contactos de los soldados, sino también con sus superiores en el puesto militar, lo que agrava las circunstancias del caso.

Repercusiones institucionales

Este caso representa uno de los más graves de maltrato animal investigados por la Fiscalía en los últimos años, particularmente por involucrar a personal militar en servicio activo. La investigación continúa para determinar responsabilidades adicionales dentro de la cadena de mando.

La comunidad de Buenaventura y organizaciones de protección animal han manifestado su indignación por estos hechos, exigiendo sanciones ejemplares para los responsables y mayores controles en las instalaciones militares.