Superintendencia de Salud confirma salida de Bernardo Camacho por motivos personales
La Superintendencia Nacional de Salud confirmó oficialmente la salida de Bernardo Camacho de su cargo como superintendente, decisión que, según la comunicación oficial, obedece a motivos estrictamente personales. Su retiro se produce en medio de diversos cuestionamientos públicos a su gestión, frente a los cuales el exfuncionario defendió con firmeza los resultados alcanzados durante su breve paso por la entidad, el cual duró exactamente cinco meses.
Defensa de la gestión y compromiso con el sistema público
En un comunicado oficial, Camacho aseguró que su compromiso con el sistema público de salud se mantiene inquebrantable. "Mi compromiso con los principios de equidad, justicia social y defensa del sistema público de salud se mantiene firme. Serví al Gobierno del presidente Gustavo Petro con responsabilidad, eficacia, transparencia y lealtad, y continuaré apoyando de todas las formas posibles el acceso universal y digno a los servicios de salud", expresó el ahora exsuperintendente.
En su balance de gestión, afirmó que la entidad avanzó "de manera decidida en la defensa del derecho a la salud y en la protección de los recursos del sistema". Asimismo, sostuvo que su gestión se caracterizó por la ética, la transparencia y el respeto a los principios institucionales, dejando, según sus palabras, una hoja de ruta clara para el cierre de Gobierno y la rendición de cuentas correspondiente.
Cuestionamientos y controversias durante su mandato
El nombramiento de Camacho fue objeto de críticas desde el principio, principalmente porque anteriormente se desempeñó como agente interventor de Nueva EPS. Aunque Luz María Múnera es la superintendente ad hoc para los asuntos relacionados con esa entidad promotora de salud, varios sectores señalaron un posible conflicto de interés en su designación.
Además, el representante Andrés Forero cuestionó públicamente el aumento significativo en la contratación de personal durante su gestión. Según el congresista, la contratación pasó de 57 contratistas con un gasto de 4.473 millones de pesos en 2022, a 467 contratistas para 2026, con un costo proyectado de 46.703 millones de pesos. Forero calificó esta expansión como la creación de un "ejército electoral", acusación que fue desmentida oficialmente al argumentar que la disminución en 2022 se debió a que muchos contratistas pasaron a ser empleados de planta.
Logros destacados durante su gestión
A pesar de las controversias, Camacho enumeró varios logros alcanzados durante su breve administración:
- Elaboración de un plan de modernización tecnológica "claro y financieramente viable", orientado a fortalecer la vigilancia y el control en el manejo de los recursos del sistema de salud.
- Fortalecimiento de los mecanismos de transparencia en los procesos de contratación y financieros de la Superintendencia.
- Implementación de un plan de choque para garantizar la entrega de medicamentos, en medio de los problemas de desabastecimiento que han afectado a los usuarios del sistema.
- Impulso al fortalecimiento de la red pública hospitalaria, con el objetivo de mejorar su funcionamiento y sostenibilidad a largo plazo.
Acciones de control y denuncias presentadas
En materia de control, el exsuperintendente mencionó "la activación oportuna de mecanismos de denuncia" ante la Fiscalía General de la Nación, la Procuraduría General de la Nación y la Contraloría General de la República por los hallazgos detectados a algunos actores del sistema general de seguridad social en salud durante las acciones de inspección, vigilancia y control.
También destacó que se presentaron "denuncias de embargos sobre recursos destinados a la atención en salud que fueron interpuestas ante las entidades competentes con las evidencias recolectadas, garantizando el avance transparente y el debido proceso". Estas acciones buscaban fortalecer la rendición de cuentas y la protección de los recursos públicos dentro del sistema de salud colombiano.
La salida de Camacho se produce en un contexto complejo para el sistema de salud nacional, que enfrenta desafíos significativos como deudas que oscilan entre 24 y 33 billones de pesos según alertas recientes de la Defensoría del Pueblo. Su sucesor deberá enfrentar estos retos mientras continúa con las iniciativas implementadas durante los últimos cinco meses.



