Presidente Petro solicita la renuncia del Superintendente Nacional de Salud Bernardo Camacho
En un movimiento sorpresivo en la cúpula del sistema de salud colombiano, el presidente Gustavo Petro Urrego ha solicitado formalmente la renuncia de Bernardo Armando Camacho Rodríguez de su cargo como Superintendente Nacional de Salud. Esta decisión se produce apenas unos meses después de que Camacho asumiera el liderazgo de la entidad de vigilancia sanitaria del país.
Desacuerdo sobre política de liquidación de EPS
Según informaciones confirmadas por Caracol Radio, la salida del funcionario se debe principalmente a que Camacho "no estaría de acuerdo con seguir liquidando EPS" dentro del marco de la actual política sanitaria del Gobierno nacional. Esta divergencia estratégica ha llevado al presidente Petro a pedir su renuncia, generando un nuevo cambio en la dirección de la Superintendencia.
El médico cirujano había asumido formalmente el cargo ante el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, comprometiéndose a enfocar su mandato en la "transparencia y garantía del derecho a la salud". Sin embargo, su permanencia ha sido breve en medio de un sistema que atraviesa complejos procesos de intervención sobre aseguradoras de alto impacto.
Trayectoria académica y profesional del funcionario
Bernardo Camacho llegó a la dirección de la Supersalud con una sólida formación académica y experiencia en el sector público:
- Médico cirujano egresado de la Universidad Nacional de Colombia
- Maestría en Gestión de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Universidad de Antioquia
- Maestría en Medicina Transfusional de la Universidad Autónoma de Barcelona
- Experiencia previa como agente interventor de la Nueva EPS entre noviembre de 2024 y agosto de 2025
Durante su intervención en la Nueva EPS, Camacho implementó sistemas de inteligencia artificial para la auditoría de cuentas médicas, aunque su gestión generó observaciones por parte de diversos sectores.
Cuestionamientos y críticas a su gestión
El paso de Camacho por la intervención de la Nueva EPS no estuvo exento de polémica. Tanto el colectivo Pacientes Colombia como congresistas como Andrés Forero cuestionaron su idoneidad para supervisar entidades que él mismo había intervenido previamente, señalando posibles conflictos de interés.
Según reportes de estas organizaciones, durante su gestión en la Nueva EPS solo se habría cumplido el "33% de los objetivos", registrándose además retrasos en los pagos a prestadores y una falta de publicación de estados financieros correspondientes a los años 2023 y 2024.
Complejo escenario del sistema de salud colombiano
La salida de Camacho ocurre en un momento de alta complejidad institucional para el aseguramiento en salud en Colombia. La Superintendencia Nacional de Salud enfrenta actualmente una "tensión financiera en el sistema" con múltiples EPS bajo medidas de vigilancia especial y una transición regulatoria en curso.
Datos oficiales del sector indican que el patrimonio de las Entidades Promotoras de Salud alcanzó una cifra negativa de -$12,5 billones al cierre del ejercicio anterior, evidenciando la grave situación financiera que atraviesa el sistema.
Cuarto cambio en la dirección de la Superintendencia
Este relevo administrativo representa el cuarto cambio en la dirección de la Superintendencia Nacional de Salud durante el actual Gobierno, un hecho que diversos actores del sistema han interpretado como una señal de "fragilidad institucional" en un momento crítico para la regulación sanitaria.
La gestión de Camacho tenía como objetivos principales consolidar los mecanismos de regulación y fortalecer la inspección y el control en medio de un escenario operativo y financiero particularmente desafiante para el sistema de salud colombiano.
Incertidumbre sobre el futuro de las intervenciones
Hasta el momento, la Presidencia de la República no ha oficializado quién será el reemplazo del funcionario ni ha emitido declaraciones adicionales sobre el futuro de las intervenciones y liquidaciones de las aseguradoras que permanecen bajo el control de la entidad.
Esta situación genera incertidumbre sobre la continuidad de los procesos regulatorios en curso y la implementación de las políticas sanitarias del Gobierno nacional en un sistema que requiere estabilidad y liderazgo consistente para superar sus actuales desafíos financieros y operativos.



