Mujer perdió manos y pies tras ingresar por fiebre a clínica de Barranquilla: denuncia negligencia
Mujer perdió manos y pies en clínica de Barranquilla: denuncia

Mujer perdió manos y pies tras ingresar por fiebre a clínica de Barranquilla: denuncia negligencia

La historia de Lorena Saray Barrios Lara, una mujer de 51 años residente en Barranquilla, ha generado conmoción nacional tras denunciar que ingresó a una clínica por fiebre y terminó perdiendo sus manos y pies tras varios meses de hospitalización. Barrios, madre de tres hijos y chef de profesión, asegura que su vida cambió por completo después de una hospitalización que comenzó en febrero de 2025.

El relato de la paciente: de una fiebre a amputaciones

Según relata Lorena Barrios, todo comenzó en 2024 cuando los médicos detectaron un tumor encapsulado en su seno derecho. Después de tres sesiones de quimioterapia, empezó a presentar episodios de fiebre hacia finales de ese año. "Fui varias veces a la clínica y me devolvían porque según eso era algo normal. Era parte del proceso", afirmó la mujer.

La situación empeoró cuando su temperatura alcanzó los 40 grados a finales de enero de 2025. "Voy nuevamente a la clínica y el 2 de febrero a las 10 de la noche me interno por urgencias", relató. Al día siguiente, los médicos le informaron que tenía una infección leve en el riñón y que debía permanecer hospitalizada por tres días.

Barrios recuerda un episodio crucial: "Llega una jefe de enfermera a darme un medicamento para poder ir al baño. Yo le dije que no me lo iba a tomar porque era muy fuerte". Según su versión, las enfermeras insistieron y finalmente se lo administraron a la fuerza. "El medicamento me dio un dolor de estómago muy fuerte. Sentí que me iba a morir y me desplomé", narró.

Tras este episodio, entró en coma y fue trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Durante los días siguientes, su familia notó cambios preocupantes en sus extremidades. "Mis familiares preguntaban por qué mis manos y mis pies se estaban hinchando y cambiando de color", contó. Según Barrios, les decían que era una reacción temporal al medicamento que se normalizaría, pero eso nunca ocurrió.

Cuando despertó un mes después, la situación era irreversible. "Mis manos y mis pies estaban completamente negros. La única solución que me daban era amputar", dijo. Finalmente, los médicos practicaron las amputaciones en sus extremidades.

La respuesta de la clínica: medidas extremas para salvar una vida

Frente a estas declaraciones, la Organización Clínica Bonnadona Prevenir S.A.S. emitió un comunicado explicando su versión de los hechos. La institución expresó solidaridad con la paciente y su familia, pero sostuvo que Barrios llegó en estado crítico.

Según la clínica, la paciente era atendida desde 2024 por un cáncer de mama complejo. "El 2 de febrero de 2025 la paciente ingresó al servicio de urgencias presentando fiebre de aproximadamente dos semanas de evolución", indicó el comunicado. Los médicos diagnosticaron neutropenia febril, una complicación grave en pacientes con cáncer.

El cuadro empeoró rápidamente: "En menos de 48 horas la paciente presentó choque séptico y falla orgánica múltiple". Debido a la gravedad, fue trasladada a UCI donde requirió ventilación mecánica y medicamentos vasopresores. "El pronóstico estimado de mortalidad era superior al 85%", señalaron.

Durante la hospitalización, la paciente desarrolló múltiples complicaciones, incluyendo insuficiencia renal que requirió hemodiálisis y alteraciones severas en la circulación de las extremidades. "La paciente desarrolló alteraciones severas en la perfusión de sus extremidades asociadas a fenómenos de trombosis séptica", explicó la institución.

Ante la imposibilidad de revertir el daño, "las amputaciones se realizaron como una medida extrema orientada a preservar la vida de la paciente". La clínica aseguró que durante todo el proceso las decisiones médicas fueron explicadas a la paciente y su familia dentro del proceso de consentimiento informado.

Consecuencias y acciones legales

Barrios, quien antes de su hospitalización llevaba una vida activa como chef y profesora, ahora permanece postrada en una cama. "Ahora mismo estoy postrada en una cama porque me cortaron las manos y los pies", expresó con dolor. También rechaza la versión de que su cáncer estuviera en fase avanzada: "El tumor está encapsulado, no ha hecho metástasis. Incluso todavía tengo mi seno".

Actualmente, la mujer asegura que está evaluando acciones legales. "Ya estoy hablando con un abogado porque él ve muchas cosas que no debieron pasar", concluyó. El caso continúa generando debate público y podría llegar a instancias judiciales si prosperan las acciones legales anunciadas por la paciente.

Mientras tanto, la controversia entre la versión de la paciente y la de la institución médica sigue abierta, dejando preguntas sobre los protocolos de atención, la comunicación médico-paciente y las circunstancias que llevaron a un desenlace tan dramático para una mujer que solo buscaba tratamiento para una fiebre.