Gasto en salud de hogares colombianos aumentó $10,5 billones desde 2022, alertan expertos
Gasto en salud de hogares sube $10,5 billones desde 2022

Gasto en salud de hogares colombianos se dispara: $10,5 billones más desde 2022

La crisis del sistema de salud en Colombia ha trascendido los debates sobre las EPS y su sostenibilidad financiera, impactando directamente el bolsillo de las familias. Las estadísticas macroeconómicas revelan un aumento sostenido en el gasto en salud por parte de los hogares de todos los estratos, evidenciando un problema estructural que se profundiza año tras año.

Cifras alarmantes: tendencia ascendente en el desembolso familiar

Según datos oficiales del Dane, presentados en las cuentas del Producto Interno Bruto (PIB), el gasto de los hogares en bienes y servicios de salud ha mantenido una trayectoria consistente al alza entre 2022 y 2025. En términos absolutos, durante 2025 los hogares destinaron $10,5 billones más a este rubro frente a lo registrado al inicio del gobierno del presidente Gustavo Petro, al cierre de 2022.

El detalle anual muestra un crecimiento constante: en 2022, el gasto alcanzó $59,7 billones, representando el 6,1% del PIB. Para 2023, esta cifra ascendió a $63,7 billones, con una participación del 6,5% de la economía nacional. La tendencia se acentuó en 2024, cuando el monto llegó a $68 billones y pasó a representar el 6,8% del PIB, mientras que en 2025 el desembolso se ubicó en $70,2 billones, equivalente al 6,9% del producto interno bruto.

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Este incremento refleja no solo un mayor valor absoluto, sino también un peso creciente del componente salud dentro de la estructura del gasto familiar, desplazando otros rubros como el transporte. En términos acumulados, durante los tres primeros años de la administración Petro, el gasto en salud de los hogares ha tenido una variación acumulada del 16,7%.

Migración forzada: de titulares de derechos a consumidores

Expertos alertan sobre una migración forzada de pacientes, quienes pasan de ser titulares de derechos en el sistema de seguridad social en salud a convertirse en consumidores por necesidad de supervivencia. Alexander Bermúdez, abogado experto en litigio corporativo y estructuración jurídica en el sector salud, explica que cuando las EPS fallan en la entrega de medicamentos, las quejas formales por este motivo aumentaron un 123% en el último año, la promoción en farmacias deja de ser una táctica comercial para convertirse en un salvavidas costoso.

"No es que el paciente quiera gastar, es que el sistema lo ha expulsado hacia la compra en la droguería", menciona Bermúdez. Agrega que el gasto de bolsillo en salud alcanzó los $14,5 billones en 2024, un 16,8% del gasto corriente, acercándose peligrosamente al umbral que la Organización Mundial de la Salud define como empobrecimiento catastrófico.

Estrategias de farmacias y crisis de acceso

Clara Isabel Rodríguez, directora ejecutiva de la Asociación Colombiana de la Industria Farmacéutica (Ascif), destaca que las cadenas farmacéuticas han incrementado sus estrategias de promociones para fortalecer el canal privado, ante los retrasos y dificultades en la entrega de fármacos por parte del sistema de salud. "Esta situación se da porque las personas y los pacientes, cuando acuden a su EPS, no encuentran respuesta en la entrega de los medicamentos debido a toda la situación que se presenta en la actualidad", opina.

Bermúdez advierte que las cadenas de farmacias, con sus descuentos, están capturando la demanda insatisfecha, gestionando una necesidad creada por las fallas del sistema. "El efecto adverso es que estamos normalizando que el usuario pague dos veces por su salud, una con su cotización y otra en las farmacias", apunta.

Problemas estructurales y desigualdades

El entorno regulatorio también influye, con la entrada de la Circular 20 de 2026 del Ministerio de Salud y Protección Social, que aplicará una reducción del 5,78% en los precios de varios medicamentos regulados por ajuste cambiario. Bermúdez señala que esto estrecha aún más el margen en el medicamento ético, llevando a las cadenas a apostar al volumen en categorías de consumo masivo.

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Sobre el alcance social, Bermúdez pide cautela: "Estas promociones son un alivio relativo para la clase media con patologías comunes, pero resultan marginales frente a la verdadera crisis de acceso de los más pobres y los pacientes de alto costo". Añade que el gasto que realmente quiebra a las familias no es en medicamentos comunes, sino en terapias oncológicas o inmunológicas cuyos costos superan los $10 millones o $20 millones mensuales.

En su juicio, si el abastecimiento depende de promociones en el comercio minorista, se consolidaría un sistema de salud censitario, "donde accede quien tiene tarjeta de crédito o capacidad de pago, mientras el afiliado sin recursos queda atrapado en la tramitología de algunas EPS insolventes".