En el Hospital Universitario San Ignacio, el Programa Canguro desarrolla sus actividades cotidianas con normalidad, pero bajo una realidad apremiante. La sala de espera se encuentra completamente ocupada, con mujeres que cargan a sus bebés en brazos, sentadas en cada silla disponible. Algunas acuden solas, mientras otras llegan acompañadas por sus parejas, madres o suegras, creando un ambiente de apoyo familiar en medio de la tensión.
Un escenario de cuidado intensivo
Entre pañaleras, cobijas y termos, las madres sostienen a niños diminutos que muestran diversas conductas: algunos duermen plácidamente, otros lloran con fuerza y varios buscan ansiosamente el pecho para alimentarse. Sin embargo, lo más llamativo es que entre estos pequeños pacientes, los de menor tamaño o condición más delicada están conectados a pipetas de oxígeno, un apoyo vital para su respiración.
La técnica Canguro en acción
Muchos de estos bebés prematuros están sujetos con una faja elástica especial que los mantiene firmemente adheridos al torso de sus madres. Este método, conocido como técnica Canguro, no solo facilita la alimentación al mantener al niño en contacto piel con piel, sino que también promueve su desarrollo y estabilidad fisiológica. La escena refleja un esfuerzo conjunto entre el personal médico y las familias para superar los desafíos de la prematurez.
El Programa Canguro del Hospital Universitario San Ignacio se ha consolidado como un referente en el cuidado de neonatos, especialmente aquellos que nacen antes de tiempo y requieren atención especializada. La presencia constante de equipos de oxígeno en la sala de espera subraya la gravedad de las condiciones de salud de algunos infantes, quienes dependen de este soporte para mantener sus funciones vitales básicas.
Esta situación pone en evidencia las necesidades críticas del sistema de salud, donde recursos como el oxígeno médico son esenciales para la supervivencia de los pacientes más vulnerables. Las madres, con dedicación inquebrantable, se convierten en pilares fundamentales del proceso de recuperación, ofreciendo calor, alimento y seguridad a sus hijos en un entorno hospitalario.



