Bebé con crisis convulsivas espera dos meses autorización de traslado médico
La pequeña Antonella, de apenas tres meses de vida, lleva sesenta días internada en el Hospital Departamental de Villavicencio mientras su familia aguarda que la Nueva EPS autorice su traslado a un centro asistencial de cuarto nivel. La situación se ha tornado crítica, ya que la bebé presenta hasta cincuenta episodios convulsivos en un solo día, según el testimonio desgarrador de su madre, Iraida Amorocho.
Urgencia médica y llamado desesperado a las autoridades
En diálogo exclusivo con medios nacionales, la señora Amorocho hizo un llamado urgente al presidente de la República y al ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo. "Mi hija se deteriora más cada día. Necesito que alguien me ayude", expresó con angustia. Detalló que, además de las convulsiones visibles, existen episodios nocturnos que no logra registrar cuando el agotamiento la vence.
Los médicos tratantes han sido claros en el diagnóstico: Antonella requiere atención especializada inmediata en una institución con servicios de:
- Neuropediatría avanzada
- Genética médica
- Nutrición especializada
- Exámenes de alta complejidad
Respuesta institucional y obstáculos burocráticos
La secretaria de Salud del Meta, Ana Argote, explicó la compleja situación administrativa. Reveló que la Nueva EPS ha presentado más de 400 solicitudes de traslado a diferentes instituciones a nivel nacional, pero todas han sido rechazadas bajo el argumento de falta de camas disponibles en unidades de cuidado intensivo pediátrico.
"La responsabilidad médica actual recae en el hospital departamental", señaló Argote, añadiendo que existen protocolos estrictos de referencia y contrarreferencia que exigen condiciones mínimas de estabilidad para realizar traslados interinstitucionales. La madre ha solicitado incluso permiso para trasladar a su hija por sus propios medios a Bogotá, pero las autoridades médicas consideran que el estado crítico de la menor hace riesgoso cualquier movimiento sin supervisión especializada.
Impacto familiar y social del caso
Este caso evidencia las dificultades del sistema de salud colombiano para responder a emergencias pediátricas de alta complejidad. La familia se encuentra en una situación límite, donde cada día de espera significa un deterioro adicional en la salud de la bebé. La madre ha manifestado su disposición a desplazarse a cualquier ciudad del territorio nacional donde exista disponibilidad de cupo en un centro de cuarto nivel.
Organismos de control como la Superintendencia de Salud y el Ministerio de Salud han sido notificados sobre el caso, que se suma a múltiples denuncias sobre barreras en la prestación de servicios médicos urgentes. La comunidad médica ha alertado sobre la necesidad de optimizar los sistemas de referencia para pacientes pediátricos críticos, especialmente en regiones con limitada oferta de servicios especializados.



