El Ministerio de Salud y Protección Social, en conjunto con el Instituto Nacional de Salud, ha confirmado el segundo caso de mpox clado Ib en Colombia, identificado en la ciudad de Bogotá. Este hallazgo se produce en el marco de un esquema de vigilancia epidemiológica reforzada que, según las autoridades, ha permitido la detección oportuna de este tipo de eventos en salud pública.
Contexto epidemiológico
La confirmación se da en un contexto en el que el país mantiene un monitoreo constante sobre la enfermedad. De acuerdo con las cifras oficiales, entre 2022 y lo corrido de 2026 se han registrado 4.830 casos confirmados de mpox clado II y, con este, dos casos de clado Ib. Sin embargo, las autoridades sanitarias reiteraron que la detección de este nuevo caso no modifica el nivel de riesgo para la población general y que no existe evidencia de transmisión comunitaria en el territorio nacional.
Acciones de respuesta inmediata
Desde la confirmación del caso, se activaron de manera inmediata las acciones de respuesta, incluyendo el cerco epidemiológico y el monitoreo de contactos. El paciente, según informaron las autoridades, se encuentra en aislamiento domiciliario y bajo seguimiento clínico y epidemiológico. Ana Marcela Pava, directora general del Instituto Nacional de Salud, explicó: “En el marco de nuestras competencias en salud pública queremos informarles sobre una confirmación de caso de Mpox clado 1B en la ciudad de Bogotá. Es un paciente masculino que por fortuna se encuentra en buen estado general en aislamiento y con un antecedente de viaje al exterior al país de España”. Agregó que “Colombia no tiene transmisión comunitaria de este virus, que continuamos con las acciones competentes, las cuales incluyen la vigilancia epidemiológica por laboratorio, también la identificación de las cadenas de transmisión, la búsqueda de casos y también el aislamiento. El Instituto Nacional de Salud mantendrá información permanente sobre este evento de interés e importancia en salud pública a nivel internacional”.
Vigilancia y capacidad de respuesta
La identificación del caso es resultado del fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y de laboratorio, desarrollada en articulación con las entidades territoriales de salud. Este sistema permite la detección temprana, el diagnóstico, la investigación de campo, el seguimiento de contactos y la implementación de medidas de control dentro del Sistema de Vigilancia en Salud Pública. Las autoridades también señalaron que el país cuenta con lineamientos técnicos y capacidad de respuesta definidos, en el marco de la Circular Conjunta Externa 0019 de 2024, que establece los protocolos para la gestión de este tipo de eventos.
Recomendaciones a la ciudadanía
En cuanto a las recomendaciones, el Ministerio de Salud instó a la ciudadanía a acudir oportunamente a los servicios médicos ante síntomas como fiebre, dolor de cabeza, inflamación de ganglios o lesiones cutáneas, especialmente si existe antecedente de contacto estrecho de riesgo. El Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Salud indicaron que continuarán informando de manera transparente sobre la evolución de la situación, en el marco de las acciones de protección de la salud pública.
Características y riesgos del clado Ib
La mpox, causada por un virus del género Orthopoxvirus, es una enfermedad zoonótica que puede transmitirse por contacto cercano entre personas, animales infectados o superficies contaminadas. Estudios recientes indican que el clado Ib presenta una mayor capacidad de transmisión, incluida la vía sexual, y podría estar asociado a cuadros más graves en comparación con variantes previas. La evidencia científica señala que esta variante se propaga con mayor rapidez y afecta especialmente a poblaciones vulnerables como niños, personas inmunodeprimidas y trabajadores de la salud. Además, se han identificado cambios en los patrones de transmisión respecto a brotes anteriores, con mayor presencia en contextos de contacto estrecho y redes sexuales.
Síntomas, diagnóstico y control
El periodo de incubación del virus puede extenderse hasta tres semanas, mientras que los síntomas suelen durar entre 7 y 14 días. Entre las manifestaciones clínicas se incluyen fiebre, dolor de cabeza, inflamación de ganglios linfáticos y erupciones cutáneas que evolucionan en distintas etapas. En algunos casos pueden presentarse complicaciones como infecciones bacterianas secundarias, neumonía o afectaciones neurológicas. Para la detección del virus se emplean métodos como la PCR en tiempo real, pruebas serológicas y tecnologías emergentes basadas en CRISPR. Las autoridades sanitarias destacan la importancia de mantener una vigilancia robusta, así como la identificación temprana de casos y el aislamiento oportuno para reducir la transmisión.
Respuesta sanitaria y cooperación internacional
Las estrategias de control incluyen el uso de antivirales, la vacunación de poblaciones en riesgo, el uso de equipos de protección personal por parte del personal de salud y campañas de información pública sobre síntomas y medidas de prevención. Expertos subrayan que las lecciones aprendidas durante la pandemia de COVID-19 pueden contribuir a mejorar la respuesta frente a esta nueva amenaza. El surgimiento del clado Ib ha reforzado la necesidad de cooperación internacional para contener su propagación, así como de avanzar en investigación sobre sus características genéticas, mecanismos de transmisión y posibles tratamientos.



