¿Cuándo un mareo deja de ser normal? Causas y señales de alerta
Mareo: cuándo es normal y cuándo acudir al médico

La sensación de que todo gira, la pérdida de equilibrio o el aturdimiento repentino son episodios frecuentes que pueden tener múltiples causas. Según el doctor Manuel Mozota Núñez, responsable del Grupo de Trabajo de Otorrinolaringología de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), el mareo puede estar relacionado con trastornos del oído interno, alteraciones neurológicas, problemas cardiovasculares o factores cotidianos como la falta de sueño, la ansiedad y la deshidratación.

¿Qué es el mareo y cómo se manifiesta?

El especialista explicó que el mareo no constituye un diagnóstico médico, sino un síntoma que puede manifestarse de distintas formas. “Puede tener varias sensaciones distintas, como el vértigo, que es una sensación ilusoria de giro de objetos; inestabilidad o sensación de perder el equilibrio; presíncope, que es como si te fueras a desmayar; o un aturdimiento, que es una sensación con síntomas inespecíficos, como si se te fuera la cabeza”, señaló.

Principales causas de los mareos

Mozota indicó que los mareos son más frecuentes en mujeres debido a la influencia hormonal sobre el equilibrio y la migraña. También mencionó que existe una mayor predisposición a migraña vestibular, hipotensión y déficits de hierro, factores que pueden provocar episodios de cansancio y mareo.

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Entre las causas más habituales, el médico destacó las alteraciones del oído interno, como el vértigo posicional benigno, la enfermedad de Menière y la neuritis vestibular. Además, señaló que existen causas neurológicas, como la migraña vestibular y los problemas cerebelosos, así como alteraciones cardiovasculares vinculadas a bajadas de tensión, arritmias y bloqueos.

El especialista añadió que los trastornos metabólicos también pueden provocar mareos, especialmente la hipoglucemia y la deshidratación. “Las causas más habituales son las que producen alteraciones del oído interno como: el vértigo posicional benigno, la enfermedad de Menière, o una neuritis vestibular; también puede haber otras como las neurológicas, que pueden producir mareos, como la migraña vestibular o los problemas cerebelosos. Otras causas son las cardiovasculares, como las bajadas de tensión, las arritmias, y los bloqueos. Hay otras, como las metabólicas, que fundamentalmente son la hipoglucemia, la deshidratación, o la ansiedad”, detalló.

Estrés, alimentación y sueño

El doctor Mozota señaló que el estrés y la ansiedad pueden desencadenar episodios de inestabilidad y favorecer la hiperventilación, lo que reduce el CO2 en sangre y genera sensación de mareo. También explicó que estos factores pueden desencadenar migraña vestibular, una de las causas frecuentes en personas jóvenes.

La alimentación también influye en estos cuadros. Saltarse comidas o mantener dietas restrictivas puede generar hipoglucemia, debilidad y mareos. El especialista indicó además que el exceso de sal puede agravar cuadros de enfermedad de Menière y favorecer la hipertensión.

La deshidratación es otro factor asociado a la inestabilidad y las bajadas de tensión, especialmente durante el verano o después de realizar ejercicio físico. A esto se suma la alteración del sueño, que puede favorecer migrañas y afectar el sistema vestibular.

Cómo actuar ante un episodio de mareo

Ante un mareo, el especialista recomendó detener cualquier actividad de inmediato para evitar caídas. “Para eso, tenemos que pararnos inmediatamente, sentarnos, e incluso tumbarnos; si fuera necesario, después, hay que fijar la vista en un punto estable, evitar movimientos bruscos de cabeza, aflojar la ropa que está apretada, y beber e hidratarse adecuadamente si tenemos sospecha de deshidratación. No hay que intentar levantarse de golpe, y siempre mantener la cabeza lo más quieta posible. No debemos conducir, ni subir escaleras ante un mareo”, explicó.

El médico indicó que los mareos benignos suelen durar pocos segundos o minutos y aparecen con determinados movimientos de la cabeza, generando sensación de giro sin síntomas neurológicos asociados.

Señales de alerta que requieren atención médica

Mozota advirtió que existen síntomas que obligan a acudir a un servicio de urgencias por la posibilidad de un problema neurológico o cardiovascular:

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  • Debilidad de un lado del cuerpo.
  • Disartria o dificultad para hablar.
  • Diplopia o visión doble.
  • Cefalea intensa o de nueva aparición.
  • Pérdida de conocimiento o síncope.
  • Mareo continuo durante horas o días sin mejoría.
  • Dolor de pecho o palpitaciones.
  • Vértigo continuo e intenso que no desaparece.

El especialista también recomendó consultar con un médico cuando los mareos son recurrentes, aumentan con el tiempo o interfieren con las actividades diarias.

Tratamientos y rehabilitación vestibular

El doctor Mozota insistió en que muchos tipos de mareo pueden tratarse e incluso resolverse si se identifica el origen del problema. “Algo importante casi nadie pregunta y es clave es que el mareo muchas veces se puede tratar e incluso se puede curar. Como por ejemplo el vértigo posicional con maniobras, la Enfermedad de Menière con dieta y con tratamiento, o la migraña vestíbular controlando los desencadenantes”, afirmó.

Finalmente, explicó que el miedo posterior a los episodios de mareo puede generar inseguridad al caminar y evitar movimientos o ejercicio físico, lo que contribuye a prolongar el problema. “Por lo tanto, debemos entrenar el equilibrio y tenemos que hacer ejercicios de rehabilitación vestibular”, concluyó.